Archivo - El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello. Foto de archivo. - ARZOBISPADO DE VALLADOLID - Archivo
VALLADOLID 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
El arzobispo de Valladolid, Luis Javier Argüello, ha abogado por fortalecer una propuesta pastoral de la familia que sea integral, universal y encarnada ante las presiones de la cultura global actual, en el marco de la publicación de su carta pastoral remitida desde Roma con motivo del encuentro de presidentes de Conferencias Episcopales sobre el décimo aniversario de 'Amoris laetitia'.
En la misiva, el prelado ha insistido en que el matrimonio constituye una vocación que requiere ser anunciada, discernida, preparada y acompañada antes y después del sacramento. Asimismo, Argüello ha calificado a la familia como Iglesia doméstica y ha defendido que la pastoral familiar no puede considerarse una tarea aislada o secundaria, sino una dimensión esencial llamada a ofrecer hogar, compañía y esperanza ante realidades complejas como la precariedad económica, las rupturas o la debilidad de los vínculos.
Ante este contexto, el arzobispo ha señalado la oportunidad de transitar desde una pastoral de momentos hacia una de itinerarios continuos, estructurada desde la educación afectivo-sexual temprana hasta el acompañamiento posterior a la boda. Para llevar a cabo este proceso, ha remarcado la conveniencia de formar a matrimonios acompañantes que compartan su experiencia de fe y fragilidad sin presentarse como modelos perfectos.
En este sentido, Argüello ha valorado los recursos de los que dispone la Diócesis de Valladolid para responder a esta prioridad pastoral, entre los que ha citado los itinerarios renovados de preparación al noviazgo, la Delegación de Familia y Vida, el Centro de Orientación Familiar (COF) y el Servicio de Atención y Mediación Canónica (SAMIC) para situaciones de crisis.
Por último, el responsable de la diócesis vallisoletana ha llamado a la disponibilidad de un mayor número de matrimonios para consolidar este ministerio eclesial y sostener las distintas etapas de la vida familiar. De igual manera, ha instado a impulsar estos itinerarios en cada comunidad en el marco de la Asamblea Diocesana para despertar carismas al servicio de la evangelización y revitalizar la confianza en el amor.