SALAMANCA 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
El pleno del Ayuntamiento de Salamanca ha aprobado este viernes de manera inicial el Proyecto de Ordenanzas reguladoras de los tributos, precios públicos y tarifas municipales para 2027 que consolida, por decimotercer año consecutivo, la congelación de los cinco impuestos municipales, el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI), la plusvalía, el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO), el impuesto sobre actividades económicas (IAE) y el impuesto sobre los vehículos, además de la práctica totalidad de tasas y precios públicos.
El proyecto prevé actualizar un 3,2 por ciento (el equivalente al IPC interanual de mayo) las tarifas ligadas a compromisos contractuales (agua y alcantarillado, servicios funerarios y cementerios municipales, estacionamiento regulado, Mercado Central, estacionamiento del Centro de Transportes y depuración), así como las del servicio de retirada y depósito de vehículos y las del transporte urbano, manteniéndose congelado el bono-bus especial.
Aun con esta actualización, las tarifas del autobús continuarán entre las más económicas del país, tal y como ha recordado el equipo de Gobierno del Ayuntamiento en un comunicado recogido por Europa Press. La medida se justifica por el coste del servicio, subvencionado actualmente por el Consistorio en un 80 por ciento.
En el Proyecto de Ordenanzas para 2027 se mantienen todos los beneficios existentes en los tributos, tarifas y precios en favor de familias con menores ingresos o para el fomento de la actividad económica. Además, se amplía del 50 al 90 por ciento la reducción en la tasa por licencia urbanística para la construcción de viviendas de protección pública y para la realización de obras en locales destinadas a la puesta en marcha de un primer negocio o a la ampliación del existente.
En cumplimiento de la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular, la tasa por la recogida de basura se ajusta para no ser deficitaria y vincular su importe a la generación de residuos. La cuantía se adecúa en 2027 para aproximarse al coste total del servicio (más de 22 millones de euros) y aplicará los dos coeficientes incorporados en 2025, de hasta un más/menos cinco por ciento cada uno, que modulan la cuota según la evolución de la generación de residuos y del reciclaje. Como consecuencia, la tasa descenderá para el 13 por ciento de los contribuyentes (en viviendas de quinta a séptima categoría y determinados locales comerciales) y aumentará 0,63 euros al mes para el 75 por ciento de los contribuyentes, correspondiente a viviendas de primera a cuarta categoría.
La Federación Española de Municipios y Provincias ya había advertido que la regulación estatal obliga a un recálculo periódico de la tasa a medida que aumentan los costes del servicio. Entre ellos, destacan los del depósito en el CTR de Gomecello, encarecidos por los nuevos impuestos estatales sobre vertedero y emisiones, con un incremento acumulado del 446,20 por ciento desde 2022.