Una de las numerosas pintadas realizadas por un joven que ha sido identificado porlas cámaras de tráfico. - AYTO SALAMANCA
SALAMANCA 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Policía Local de Salamanca ha identificado a las dos personas que presuntamente hicieron la serie de pintadas reivindicativas que aparecieron en distintos puntos de la ciudad la madrugada del pasado 11 de octubre.
Según la investigación, el autor de los grafitis es un joven de 24 años, que iba acompañado por una mujer y la identificación ha sido posible por las cámaras del sistema de Control y Disciplina del Tráfico de la Unidad de Movilidad Urbana (UMU).
Al revisar las imágenes, los agentes comprovaron que que el mismo patrón se repetía en todos los lugares dañados por lo que pudieron reconstruir el recorrido completo de la pareja, que iba vestida de negro y con la cara tapada.
Esa noche dejaron consignas y grafitis en el muro del antiguo edificio de MOPU entre la carretera de Vecinos y la avenida de Lasalle, en el perímetro del Campo de Tiro y en varios contenedores. Siguieron por las inmediaciones de la Facultad de Derecho, el cruce de Gran Capitán con Curtidores y los muros del Acuartelamiento de General Arroquia y de la Subdelegación de Defensa.
La ruta terminó en una fachada del paseo de Canalejas, en la glorieta de Brujas y en la glorieta Leonardo da Vinci, en la Vía Helmántica.
Uno de los inmuebles dañados es una vivienda particular del paseo del Progreso, junto al Puente Romano. Está en un entorno protegido como Bien de Interés Cultural por lo que la Policía Local ha explicado a los propietarios cómo presentar la denuncia por los daños sufridos.
La ordenanza municipal castiga con dureza este tipo de pintadas como han asegurado desde el Ayuntamiento de Salamanca, que se modificó en 2014 para endurecer las sanciones y disuadir de estas conductas.
Desde entonces, pintar sobre un Bien de Interés Cultural o un edificio catalogado en el Plan General de Ordenación Urbana se considera una infracción muy grave, con multas de hasta 3.000 euros. Las pintadas en inmuebles no catalogados, tanto en el casco histórico y su entorno como en el resto de la ciudad, son infracciones graves y pueden multarse con hasta 1.500 euros.