Publicado 10/05/2018 13:57CET

El nuevo director del Liceu aspira a incorporar la "contemporaneidad" y priorizar orquesta y coro

S.Alemany (pte.) y V.Oviedo (dtor.)
EUROPA PRESS

Aboga por un servicio educativo de todas las edades que dé "acceso a la ópera"

BARCELONA, 10 May. (EUROPA PRESS) -

El nuevo director general del Gran Teatre del Liceu, Valentí Oviedo, ha asegurado este jueves que el teatro lírico debe aspirar a incorporar una mayor "contemporaneidad", y también a dar prioridad a los cuerpos estables: la orquesta y coro.

En una rueda de prensa en la simbólica sala de ensayos Mestre Cabanes "donde uno acierta y se equivoca", ha dicho que toma el espíritu de este pintor, y que la contemporaneidad es una actitud que tiene que afrontar el Liceu.

"Si miramos esta Barcelona inquieta, innovadora, moderna, hospitalaria, tecnológica y talentosa, lo tenemos fácil", ha dicho Oviedo, que ha animado a integrar estos elementos en el relato de la sala.

Así, aprovechará que en Barcelona hay un público interesado por la escena y la música, que es tanto belcantista como wagneriano, y tan contemporáneo como barroco, y ha agregado, y que es obligación del Liceu contar con compositores y voces y creadores locales y contemporáneos.

En esta apuesta, ha dicho que trabaja con la directora artística, Christina Scheppelmann, y ha avisado de que "hay instituciones que se convierten en mausoleos y otras en faros, y que el Liceu, por su cercanía al amor, es un faro".

No obstante, ha considerado que la contemporaneidad es un aspecto muy amplio: "La música barroca es tremendamente contemporánea, y las puestas en escena de óperas de Mozart pueden llegar a ser tremendamente contemporáneas. La contemporaneidad hay que entenderla desde el punto de vista global del siglo XXI".

"Una de las prioridades son los cuerpos estables: el coro y la orquesta", ha señalado Oviedo, que considera que a partir de éstos que se puede construir la calidad que se espera del Liceu; y ha dicho que priorizará primero la orquesta con la ayuda de su director Josep Pons.

Oviedo, que ha sustituido en el cargo a Roger Guasch, ha detallado que se trata de "apuntalar esas posiciones más básicas", primero empezando con la calidad de la orquesta, para después pasar a mejorar la calidad del coro.

También ha incidido en la importancia de revisar el modelo pedagógico, que no solo habla de niños sino de todas las etapas de la vida: "Hay que trabajar desde el servicio educativo para facilitar el acceso a la ópera", y proyectar un Liceu permeable.

Ha sugerido que hay que crear un equipo pedagógico, y ha agregado: "No hay que ser muy innovadores sino recordar lo que se hizo de bueno para retomarlo", ha dicho Oviedo, que ha puesto como ejemplo cuando las universidades daban créditos de libre elección por ir a óperas.

PRIMERO: CONOCER A LA PLANTILLA

En su primera semana de trabajo en el teatro primero ha querido conocer a las 325 personas que forman parte del Liceu, y le ha sorprendido la mirada de "ilusión y estima" por la institución.

Sobre las finanzas, ha avisado de que el rigor que Roger Guasch imprimió se tiene que mantener, ya que la estabilidad es fundamental para desarrollar el proyecto: "Si tenemos proyecto tendremos recursos", y ha avanzado que habrá que velar por cómo se reparte el presupuesto para que incida en la actividad artística.

Ha remarcado la importancia del rigor económico, y ha detallado que el teatro lírico tiene unos 46 millones de euros de presupuesto, y su aspiración es poder "redondear la cifra por arriba", redistribuyendo determinados recursos.

Oviedo, que ha dejado el Ayuntamiento de Barcelona por ser "un tipo más de acción cultural que de política cultural", ha agregado que le apasiona la música y la ópera y que si a él le gusta Gustav Mahler a muchos les puede gustar, y sólo hay que saber hacerlo llegar.

Ha dicho que está convencido de que muchos espectadores pueden estar dispuestos a adquirir un compromiso con la institución: "¡Hay tantos abonados en Netflix!", ha exclamado Oviedo señalando que los abonos están evolucionando y los teatros de ópera tienen que evolucionar.

El presidente del Patronato del Gran Teatre del Liceu, Salvador Alemany, ha destacado que se trata de un día importante en el que se inicia una nueva etapa, en la que se deja el periodo de sentimiento de "salvamos el Liceu a disfrutamos el Liceu".

Ha dicho que una institución como el Liceu, que tiene que contar con el apoyo de las instituciones públicas, siempre tendrá que luchar por la estabilidad, y que siempre ha habido problemas y siempre los habrá, aunque el no citarlos no implica ignorar la necesidad de estabilidad económica.

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