Actualizado 04/04/2012 20:02 CET

Ana Rosa Quintana y su marido se escapan a México

Ana Rosa Quintana
EUROPA PRESS

MADRID, 4 Abr. (OTR-PRESS - Arantxa Choclán) -

Ana Rosa Quintana ha aprovechado unos días de Semana Santa para escaparse con su marido, Juan Muñoz, a México, donde han renovado su amor dedicándose por completo a ellos. La pareja ha hecho las maletas para asistir a la boda de una actriz de telenovelas en la que cantó Julio Iglesias.

El pasado viernes, después de que la presentadora finalizara su programa, el matrimonio puso rumbo al país azteca. Ana Rosa se entrega en cuerpo y alma a su trabajo pero siempre se reserva unos días de relax para vivirlos con intensidad al lado de la persona con la que se siente feliz.

Lo cierto es que el principal motivo del viaje ha sido acudir al enlace entre la actriz de telenovelas Yadhira Carrillo y el abogado Juan Collado tras cinco años juntos, en uno de los acontecimientos más esperados en México DF desde hacía meses, informa la revista 'Diez Minutos'.

No fueron los únicos españoles que acudieron a la boda, ya que pudieron verse rostros conocidos como el empresario Jaime Polanco y su mujer Fiona Ferrer, y la modelo y actriz Susana Deleito.

La boda le ha servido de excusa a la pareja para tomarse unos días de merecidas vacaciones. Así, después de asistir al enlace, el matrimonio disfrutó de unos días haciendo turismo y recorriendo la ciudad. Como unos peregrinos más, el matrimonio visitó el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, que cada año cuenta con cerca de 20 millones de devotos.

Y es que Ana Rosa y Juan son muy dados a regalarse de vez en cuando unos días para ellos solos en los que mimarse y cuidar su relación. El año pasado, por ejemplo, hicieron una romántica escapada a Brasil. La propia presentadora ha confesado que es consciente de la importancia de estos momentos para romper el día a día, según recoge la citada revista.

Además, a la vuelta de México, el matrimonio continuará sus vacaciones junto a sus hijos, los mellizos Juan y Jaime, con los que la presentadora se vuelca cada minuto que le deja libre su trabajo. Por eso, se reparte entre lo profesional y lo personal, donde ejerce de esposa feliz y madraza entregada.