Merche: "Estoy en proceso de adoptar un niño, pero todavía estoy al principio del camino"

Merche.
EP
Actualizado 28/02/2008 1:02:47 CET

LA CANTAUTORA GADITANA HA RECIBIDO CINCO DISCOS DE PLATINO QUE AVALAN EL GRAN VOLUMEN DE VENTAS ACUMULADOS EN TODA SU TRAYECTORIA

Merche irradia felicidad, y no es para menos. La gaditana ha recibido cinco discos de platino por las ventas conseguidas a lo largo de toda su discografía, algo que le llena de ilusión y recompensa todo su esfuerzo. La guapa cantautora es la artista femenina que más vende, y es que, además de componer con cariño y esmero cada una de sus canciones, su sencillez y simpatía contagia y crea seguidores.

Antes de dedicarse profesionalmente a la música fue profesora de canto y secretaria bilingüe en una oficina, pero nunca dejaba de lado su pasión por los acordes y las melodías, de ahí que cantara en orquestas y compusiera temas nuevos.

Hace unos meses publicó su último álbum Cal y arena , y ahora se encuentra de gira por toda España.

Merche, ¿contenta con tus discos de platino?

Contentísima y muy feliz, ahora mismo me voy de aquí hinchada porque esto es una recompensa muy bonita, es el reflejo de las ventas, de lo que a la gente le llega tu trabajo, y para mí es un orgullo.

¿Qué significa para ti ser la compositora que más vende?

No lo sé, que estoy en racha. Creo que esto de la música es como una especie de noria, habrá discos que salgan mejor, discos que gustarán menos. Yo, de momento, no me puedo quejar porque los discos van muy bien y siempre vendo un poquito más que el disco anterior. Pero vamos, tampoco lo pienso tanto porque si no se pierde la naturalidad y la frescura.

¿Qué tiene Merche que gusta tanto?

Probablemente, sentimientos como todo el mundo que intento reflejar en las canciones. Me encanta componer y cantar canciones, pero no dejo de ser una chica normal y corriente de treinta y tres años con sus miserias y sus cosas bonitas.

¿Es tan malo dar algunas veces una de cal y otra de arena?

Sí porque te vuelves loca. Al principio es divertido, cuando empiezas una relación, en la parte del cortejo es divertidísimo, es un juego, pero ya una vez que estás con una pareja estable es mejor mostrarte como eres y no estar dando una de cal y otra de arena para sorprender.

¿Notas ya la popularidad en la calle, o se siguen conociendo más tus canciones?

Con el paso de los años la gente ya me conoce cada vez más. Pero son siempre muy respetuosos, a mí no me supone ninguna molestia porque lo máximo que hacen es darme dos besos y pedirme una foto. Quizás lo que llevo peor es que la gente esté como pendiente, y que entres en un Burger King, te estés comiendo una hamburguesa y veas que la gente te está mirando, pero bueno, eso nos pasa a todos.

¿Recuerdas la primera vez que te subiste a un escenario?

Sí, tenía cuatro años y fue en un fin de curso del colegio. Hicimos una obra de teatro, un musical, y yo era la protagonista porque me encantaba cantar.

También fuiste profesora de música y de canto durante una temporada, ¿qué te dicen tus alumnos cuando te ven ahora?

Imagínate, me siguen llamando Seño (ríe). Son muy grandes ya porque yo ejercí recién salida de la carrera, no había cumplido todavía los veinte, y ellos tenían quince o dieciséis, la diferencia entre ellos y yo era muy poca, entonces ahora casi parecen mayores que yo.

¿Cuándo viste la posibilidad de poder dedicarte a esto profesionalmente?

Yo llevaba muchos años cantando en una orquesta, desde los diecisiete años, y un día, el que hoy es uno de mis managers, me escuchó cantar y me ofreció hacer una maqueta con mis canciones, y a partir de ahí empezó todo.

¿Es fácil hacerse un hueco en el mundo de la música?

No, es muy difícil. Es muy complicado porque yo llevaba muchos años enviando maquetas, intentándolo, pero no sabía a quién agarrarme, llamaba a la puerta, pero ni siquiera llegaba a tocarla porque estaba muy lejos, hasta que me llegó esa oportunidad en la que conocí a mis managers.

¿Te esperabas esto en algún momento o era un sueño?

Era un sueño, pero en el fondo de mi corazón sabía que a algo podía llegar. Yo era muy feliz porque trabajé como profesora unos meses sólo, pero después trabajé en una oficina como secretaria bilingüe porque estudié cinco años inglés en la Escuela Oficial de Idiomas, y estaba muy contenta porque me gustaba mi trabajo y luego me quitaba la espinita de cantar con la orquesta, seguía haciendo mis canciones. Pero algo en mi alma me decía que en algún momento me podía pasar esto, y cuando me llegó la oportunidad me aferré a ella con todas mis fuerzas y aquí estoy.

¿Cómo vive tu familia todo esto?

Todos están muy contentos, disfrutando de esto que nos está pasando, porque hay mucha gente por ahí que tiene también mucho talento pero que no les llega la oportunidad. Aún así tampoco le damos una excesiva importancia, mi familia es bastante tranquilita y yo intento siempre que lo vean con naturalidad porque al fin y al cabo es un trabajo como otro cualquiera. Supongo que mi madre estará orgullosa de mí, aunque está un poco preocupada y me dice que coma, que me ve muy delgadilla.

¿Te cuidas mucho? ¿Intentas mantener la línea?

No, si de hecho me debería cuidar más. Siempre he sido muy delgada y muy nerviosa y claro, ahora con toda esta vorágine quizás tengo menso tiempo para comer tranquila, y suelo comer bastante mal, por ejemplo, a lo mejor a las siete o las ocho de la tarde me como tres donuts de chocolate, y a la hora del almuerzo no como con consistencia.

¿Vives aquí en Madrid?

Sí, desde hace muchos años.

¿Imagino que entonces echarás de menos el mar de Cádiz?

Por supuesto, echo de menos Cádiz, el mar, mi gente, aunque bueno, mi familia se ha venido aquí toda conmigo, así que me siento bien y me he adaptado muy bien.

Dijiste hace tiempo que querías adoptar un niño, ¿cómo va ese proceso?

Estamos en ello, es algo que va muy lento, es uno de los proyectos personales que tengo, pero hay que dejar actuar a la burocracia y, si Dios quiere, llegará, pero me queda todavía mucho, estoy al principio del camino. Me encantan los niños y yo soy de una familia humilde y quiero ayudar a los demás. No me importa de dónde sea ni la edad. Mi madre me está apoyando muchísimo. Yo de niña decía que quería tener un orfanato y ayudar a los niños sin hogar. Esa idea es imposible pero ahora sé que puedo aportar mi granito de arena.

¿Ahora vas a estar de gira, verdad?

Sí, estamos haciendo una gira de invierno por toda España, en teatros y salitas pequeñas y es algo que me está gustando muchísimo porque tengo al público muy cerquita y la conexión es muy bonita. Después, a partir de abril empezaremos con la de verano.