La existencia de un exoplaneta en formación previamente desconocido ha sido confirmada utilizando herramientas de aprendizaje automático para detectarlo.
Un estudio realizado en la Universidad de Georgia (UGA) muestra que esta técnica puede determinar correctamente si un exoplaneta está presente al observar los discos protoplanetarios, el gas alrededor de las estrellas recién formadas.