Durante décadas, los científicos han creído que las fusiones de galaxias suelen dar lugar a la formación de galaxias elípticas. Ahora, una investigación con el telescopio ALMA, del Observatorio Europeo Austral (ESO), ha logrado obtener evidencias directas de que la fusión de galaxias puede formar galaxias de disco, y que este resultado es, en realidad, bastante común.