Ciudades con un patrón ordenado tipo cuadrícula tienen un efecto de isla de calor urbano mucho mayor que aquellas con un patrón más desordenado.
La disposición de las calles y edificios de una ciudad juega un papel crucial en el efecto de isla de calor urbano local, que causa que las ciudades sean más cálidas que su entorno, según han descubierto investigadores del MIT.