Caqui afectado por el granizo - LA UNIÓ
VALÈNCIA 24 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Unió Llauradora cifra provisionalmente en 14,3 millones de euros las pérdidas directas ocasionadas en la agricultura valenciana por el episodio meteorológico del pasado jueves que, tras una "histórica" ponentada, estuvo acompañado de tormentas, reventones, fuertes rachas de viento y pedrisco, con especial incidencia en las comarcas de la Ribera Alta y la Ribera Baixa.
La organización agraria ha realizado una primera evaluación sobre el terreno que sitúa en 6.584 hectáreas la superficie agrícola afectada. De ellas, 2.872 corresponden a plantaciones de caqui, con unas pérdidas estimadas de 11,49 millones de euros, mientras que otras 3.712 hectáreas de cítricos presentan daños valorados provisionalmente en 2,85 millones de euros.
La Unió advierte en un comunicado de que esta primera valoración "no es todavía definitiva" y que la superficie y las pérdidas económicas "pueden incrementarse a medida que se complete la inspección de las parcelas afectadas".
Además de caquis y cítricos, también se han detectado daños en cultivos hortícolas y en algunas estructuras de invernaderos como consecuencia de la intensidad del viento. El caqui concentra alrededor del 80 por ciento de las pérdidas económicas inicialmente calculadas, debido tanto a la superficie afectada como al "momento especialmente" delicado en el que se encuentran las plantaciones.
El fuerte viento y el pedrisco han provocado en distintas parcelas caída de frutos, golpes y daños directos sobre la fruta, rotura de ramas y defoliación, además de posibles afecciones sobre la madera de los árboles. Estos daños pueden "comprometer no solo la cosecha de esta campaña, sino también el potencial productivo de determinadas plantaciones en las próximas".
En los cítricos, el pedrisco ha ocasionado heridas y daños sobre los frutos, que pueden impedir posteriormente su comercialización o reducir "considerablemente" su valor, mientras que las fuertes rachas de viento han provocado caída de fruta y daños en ramas y árboles.
La organización agraria señala que será necesario esperar a la evolución de los daños durante los próximos días para determinar "con mayor precisión" el porcentaje de fruta que finalmente podrá ser comercializada y la pérdida real de producción.
El episodio meteorológico ha afectado especialmente a diferentes términos municipales de la Ribera Alta y la Ribera Baixa, donde las explotaciones agrarias tuvieron que hacer frente primero a una jornada de poniente extraordinariamente intensa y, posteriormente, al brusco cambio de las condiciones meteorológicas.
Las fuertes rachas de viento, los reventones y el pedrisco han provocado daños tanto en las producciones como en árboles, estructuras e infraestructuras agrarias. Junto a los cultivos, La Unió ha detectado también afecciones en caminos rurales, instalaciones de riego, vallados, cubiertas e invernaderos.
EVALUACIÓN "COMPLETA Y URGENTE"
Ante la magnitud de los primeros daños contabilizados, La Unió ha reclamado a la Conselleria de Agricultura que coordine con los ayuntamientos y las organizaciones agrarias una evaluación "completa y urgente" de las superficies agrícolas afectadas, incluyendo cultivos, infraestructuras y estructuras agrarias.
Los productores que han sufrido el riesgo de viento se han dado cuenta que no tienen cubiertas sus explotaciones, pese a tener póliza de seguro en vigor. Ante esta situación, La Unió propone a Enesa y Agroseguro que aprueben avanzar el inicio de garantías de resto de adversidades climáticas, que es donde está incluído el riego de viento, al 1 de agosto y, mientras tanto, la Conselleria de Agricultura establezca una línea compensatoria a los agricultores con póliza en vigor que hayan sufrido pérdidas por viento.
Asimismo, solicita a Agroseguro que agilice "al máximo" la apertura de partes y las peritaciones para que los agricultores puedan conocer cuanto antes el alcance de sus pérdidas y percibir las indemnizaciones correspondientes.
La organización agraria considera igualmente necesario que, una vez concluida la evaluación, las administraciones estudien la puesta en marcha de medidas extraordinarias de apoyo, especialmente para aquellas explotaciones cuya capacidad productiva haya quedado seriamente comprometida.