Publicado 19/05/2022 15:59

El Prado viaja desde el Antiguo Egipto al Barroco con las esculturas de la rehabilitada galería jónica norte

Imagen de la Galería Jónica
Imagen de la Galería Jónica - BAZTÁN LACASA, JOSÉ

   MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -

   El Museo Nacional del Prado ha rehabilitado arquitectónicamente el espacio de la galería jónica norte, situada junto a la Galería Central en la primera planta, para mostrar diferentes esculturas que recorren veinte siglos de arte: desde al Antiguo Egipto al Barroco, pasando por el mundo romano y el Renacimiento.

   La nueva exposición se compone de 56 piezas que recrean la manera en las que formaban parte de las galerías de grandes coleccionistas de la época. La selección inicia con dos cabezas egipcias, una representación de este periodo artístico, y se completa, a nivel expositivo, con otras dos obras que el Prado tiene depositadas permanentemente en el Museo Arqueológico Nacional.

   Según ha explicado la institución, el retrato es uno de sus principales hilos conductores y se pueden ver diferentes versiones hechas en Roma, de filósofos y escritores griegos, como Homero, Jenofonte o Sófocles, a retratos de grandes personajes de su historia como la emperatriz Julia Domna, pasando por retratos de damas o interpretaciones romanas de iconografías egipcias.

   Entre las obras se pueden observar 'Varón egipcio' (530 a.C.) con basalto; 'Toro' (40 -100) hecha en mármol blanco, 'Hermes-Antinoo' (1650 - 1700), realizada en bronce o 'Medusa' (1770 - 1800), tallada en mármol blanco.

EL LEGADO DE SUREDA

   Las salas destinadas a esta exposición de esculturas, en la planta baja del edificio de Juan de Villanueva, recuperan el espíritu de la actuación del arquitecto Alejandro Sureda, que entre 1878 y 1881 concibió, con otros planteamientos, este espacio para la exposición de esculturas.

   Sureda acondicionó las dos galerías de fachada de la primera planta, abiertas al Paseo del Prado y articuladas, al exterior, con grandes columnas de orden jónico. Las esculturas encontraban su acomodo sobre pedestales y ménsulas de escayola, material que también se utilizó para diseñar grandes cartelas con nombres de escultores nacionales e internacionales, que todavía hoy permanecen in situ. Estos espacios se destinaron a galerías de escultura hasta 1919.

   El actual proyecto, que ha inaugurado el Prado este jueves 19 de mayo, pretende recuperar uno de ellos, el situado en el lado norte, recién acondicionado arquitectónicamente, evocando de manera permanente, el valor expositivo de esa antigua fórmula que es la galería.

   Además, la rehabilitación de la galería jónica norte ha contado con el apoyo de American Friends of the Prado Museum gracias al patrocinio de The Engh Foundation.

Más información