Publicado 20/02/2022 13:26

Buesa pide "no dejar atrás la memoria" y construir un futuro en el que ningún proyecto político excluyente tenga cabida"

Acto de la Fundación Fernando Buesa, este domingo en Vitoria
Acto de la Fundación Fernando Buesa, este domingo en Vitoria - IÑAKI BERASALUCE-EUROPA PRESS

Afirma que la empatía con las víctimas "no es compatible con el apoyo a las acciones violentas de los victimarios"

VITORIA, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

La vicepresidenta de la Fundación Fernando Buesa, Marta Buesa, ha pedido "no dejar atrás la memoria" y construir un futuro en el que ningún proyecto político excluyente tenga cabida". Además, ha añadido que la empatía con las víctimas "no es compatible con el apoyo a las acciones violentas de los victimarios".

Buesa ha realizado estas manifestaciones en el acto desarrollado con motivo del XXII aniversario In Memorian por Fernando Buesa y Jorge Díez, asesinados por ETA en el año 2000 que ha celebrado la Fundación en el Palacio Europa.

El acto ha comenzado con un homenaje al ex Ararteko Xabier Markiegi y al ex secretario general del CCOO Euskadi Santiago Bengoa, fallecidos el pasado año y que eran miembros del patronato de la Fundación.

Posteriormente, tras la proyección de un video en el que se ha hecho un recorrido por las actividades de la Fundación durante el pasado año, ha tomado la palabra la vicepresidenta de la Fundación Fernando Buesa, Sara Buesa, hija del dirigente socialista asesinado por ETA junto a su escolta Jorge Díez, que, posteriormente, ha mantenido una charla con el exdirigente socialista Eduardo Madina.

Marta Buesa ha señalado que el pasado "tan doloroso" que se arrastra, pesa "como una mochila llena de piedras" y se trata de avanzar hacia un nuevo futuro, y en ocasiones parece que se vislumbra, que se consigue "abrir una ventana y entra un soplo de aire fresco y limpio". Sin embargo, ha advertido de que luego "reaparecen los fantasmas" y la "fuerza de succión de ese pasado sin resolver tira de nosotros hacia atrás".

"Y volvemos al bucle agotador. A las mismas preguntas sin respuesta. Al nudo en el estómago que se nos hace bola y nos atenaza, como una madeja de hilos enmarañados que no sabemos desbrozar. A la sensación de dar vueltas una y otra vez en la misma rueda. Al cansancio de espíritu y la desesperanza. La vida que no fue posible proyecta sus sombras sobre nosotros", ha manifestado.

Sara Buesa ha afirmado que ETA "vendía la idea de un futuro mejor para el pueblo vasco", pero "paradójicamente eliminó las posibilidades de los futuros concretos de muchas personas, futuros reales, tangibles, cotidianos, que fueron arrebatados" y los proyectos "de todas las personas que fueron asesinadas, borrados", además de "la vida de sus familias, rota".

También ha recordado las voces diversas, "silenciadas bajo la amenaza" y a las personas que no callaron y que fueron "expulsadas de la comunidad vasca".

EMPATÍA

La vicepresidenta de la Fundación ha aludido a la "épica que continua existiendo en torno al terrorismo de ETA" y ha añadido que la empatía con las víctimas "no es compatible con el apoyo a las acciones violentas de los victimarios". "Y es doloroso para nosotros como víctimas, pero también daña mucho a la sociedad", ha añadido. A su juicio, la verdadera defensa de los derechos humanos supone defender, de igual manera, "los derechos de todas las personas, de los que me gustan y de los que no me gustan". "Queda mucho trecho para llegar ahí", ha añadido.

En este sentido, ha rechazado el discurso de que "hubo un conflicto con bandos enfrentados" porque, en su opinión, "solo hay dos bandos, el de quienes defienden nítidamente los derechos humanos de todas las personas y con toda vehemencia y los que no lo hacen".

Marta Buesa ha afirmado que el terrorismo ha penetrado "en el núcleo más profundo de la sociedad" y "lo ha desgarrado". "Nos ha roto por la mitad. Ha mutilado y desechado a una parte de la ciudadanía. ¿Esta era la nación vasca soñada? ¿Este país vale la pena? ¡Cuánto dolor!", ha afirmado.

Según ha indicado, sin esas personas la comunidad vasca "no está completa" y Euskadi es "un lugar empobrecido sin el color y la riqueza de su pensamiento".

Buesa ha recordado que ETA mató a su padre y a su escolta y quedó "irremediablemente marcada" por el terrorismo, con "una herida profunda", que le "acompañará toda la vida". Según ha indicado, la tragedia forma parte de su vida y no es la misma persona que sería si no hubiera vivido lo que vivió.

Según ha manifestado, la historia del terrorismo forma parte también de nuestra identidad colectiva. "Somos muchas cosas, pero entre ellas siempre seremos también cada vida arrebatada que no fue posible. La vida que fue arrancada ha dejado vacíos insondables en nuestras calles. Los vínculos que se han roto han dejado jirones en nuestras almas, emociones latentes, esquemas que tenemos grabados y condicionan nuestra manera de actuar y de relacionarnos", ha lamentado.

Tras preguntarse si estamos condenados a vivir permanentemente con esta losa y cómo se puede reconstruir Euskadi a partir del trauma y abrir paso a un nuevo futuro, ha afirmado que se podría "no hacer nada, pasar el tiempo y olvidar", pero entonces se mantendría esa sociedad "socavada y mermada" y "todas las heridas sin restañar".

Buesa ha indicado que no quiere "vivir en el recuerdo y el dolor permanente", pero tampoco puedo olvidarse de ello. Por ello, ha afirmado que no se puede "dejar atrás la memoria".

"Se lo debemos a todas las personas que se han quedado en el camino. Nos lo debemos a nosotras mismas. Podemos ser mejores. Aspirar a construir un 'nosotros' vasco del que nos sintamos orgullosas. Una nueva versión de nuestra comunidad, más tolerante, humana y compasiva. Necesitamos abordar este capítulo oscuro de nuestra historia para sanar, aprender de nuestra experiencia y no cometer los mismos errores", ha indicado.

Buesa ha señalado que profundizar en las vivencias es "difícil y duele" pero se ha preguntado "y si el camino fuera precisamente atender a todo el dolor injusto causado y hacerlo nuestro". "Y a partir de ahí decirnos 'nunca más' y hacernos el firme propósito de construir un futuro colectivo distinto, un futuro con memoria en el que ningún proyecto político excluyente tenga cabida. Y poner en ello nuestra intención y nuestra mejor energía", ha asegurado.

A su juicio, el resultado no será la sociedad vasca "pura e ideal soñada por nadie" pero permitirá "mirarnos a la cara y en el espejo; suturar las heridas y soldar la fractura generada por las décadas de terrorismo y violencia".

Buesa cree que en Euskadi, una "tierra devastada", hay "una esperanza poderosa y bella que nace del coraje de mirar de frente la oscuridad, en vez de huir de ella porque incomoda". "Un impulso de nuestro corazón, que nos mueve a afrontar nuestra historia porque es bueno y porque es lo correcto, aunque no sepamos cuál va a ser el resultado", ha manifestado.

Según ha manifestado, está en juego el futuro y ha añadido que se sabe por el devenir de la Historia que "los traumas no resueltos son un lastre que se arrastra generación tras generación". "Hacer el ejercicio de memoria que nos corresponde y sentar las bases para una convivencia sana y libre es el mejor regalo que podemos hacer a nuestros niños, niñas y jóvenes", ha asegurado.

Buesa cree que cada uno tiene que hacer un trabajo personal, pero cree que reconstruir la convivencia "es una tarea que sólo puede abordarse en relación con los otros". "Es con esa interacción como podemos restablecer vínculos entre personas diferentes y nutrir nuestro sentido de pertenecer a la misma comunidad", ha manifestado.

Por ello, cree que es necesario compartir "espacios de memoria, catarsis y reflexión" que permitan conseguir que "las cicatrices del pasado se conviertan en fuerza del presente e impulso para el futuro". Ha defendido, por tanto, "escucharnos, conocernos y reconocernos, intercambiar visiones y sentar las bases para un nuevo modelo de sociedad vasca".

"Una sociedad enraizada en valores comunes, en unos mínimos de justicia y oportunidades para todas las personas, en los derechos humanos y en la condición de ciudadanía", ha apuntado.