SAN SEBASTIÁN, 24 Ago. (EUROPA PRESS) -
La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, ha reclamado al Gobierno del Estado que "se implique" y hable con las autoridades francesas para "solucionar el embudo de tráfico fronterizo" de tráfico que se forma en la frontera de Irun (Gipuzkoa). Además, ha acusado a la alcaldesa irundarra, la socialista Cristina Laborda, de "demagogia", y ha advertido que "el problema no es que falten carreteras en este municipio", sino que Francia ha convertido la frontera "en un cuello de botella".
En un comunicado, Vaquero ha opinado que el Ejecutivo de Pedro Sánchez tiene que hablar con el francés para poner fin a "las retenciones que cada verano colapsan Irun y Bidasoaldea", y que "tienen su principal causa en las restricciones, cierres de carriles y controles establecidos por las autoridades francesas en la muga y en el entorno de Biriatu".
"El problema no es que falten carreteras en Irun, eso es demagogia", ha asegurado, para añadir que "el problema es que Francia ha convertido la muga en un cuello de botella y las consecuencias las están pagando miles de ciudadanos y ciudadanas" de la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra.
La portavoz jeltzale ha recordado que, según las previsiones, 2,7 millones de vehículos cruzarán la frontera este verano, un 6% más que en el mismo periodo de 2025". "Es, en gran parte, un tráfico internacional vinculado a la Operación Paso del Estrecho (OPE), con miles de vehículos procedentes del norte de África, Portugal o el sur de España que atraviesan Euskadi en dirección a diferentes puntos de Europa", ha incidido.
MaribelVaquero ha señalado que, "cuando la capacidad de paso de la frontera queda desbordada, las retenciones dejan rápidamente de ser un problema circunscrito a la AP-8", y el tráfico "se desplaza hacia Irun, las carreteras de la comarca y otras vías de Gipuzkoa, una situación que se agrava cuando las aplicaciones de navegación conducen a miles de vehículos hacia itinerarios alternativos y carreteras secundarias que tampoco tienen capacidad para absorber ese volumen de circulación".
Tras reivindicar que "hay que seguir mejorando nuestras infraestructuras viarias y trabajando para mejorar la movilidad en Irun y en toda Gipuzkoa", ha advertido de que "pretender hacer creer que los atascos de estos días se solucionan simplemente construyendo más carreteras es desviar deliberadamente el foco y es irresponsable".
ANTICIPACIÓN Y COORDINACIÓN
"Este es un problema que exige anticipación, coordinación y, sobre todo, colaboración institucional en busca de soluciones y el interés de toda la ciudadanía", ha afirmado, para incidir en que "las decisiones que restringen la capacidad de la frontera se toman en Francia, pero el atasco lo sufrimos aquí". "Cuando Francia cierra o limita los pasos, como ocurre ahora, Bidasoaldea se convierte de facto en la zona de espera de una frontera europea", ha denunciado.
Para Maribel Vaquero, esta situación "exige pasar de las actuaciones puntuales a un mecanismo estable de cooperación institucional que permita coordinar medidas antes de que las retenciones alcancen dimensiones insostenibles". "No podemos resignarnos a esperar al siguiente atasco para volver a empezar la misma discusión", ha afirmado.
Por todo ello, ha pedido "una mayor implicación del Gobierno español, tanto en la interlocución con las autoridades francesas como en la búsqueda de soluciones coordinadas". "Es necesario que las autoridades españolas también se preocupen e impliquen y faciliten la interlocución para reclamar a Francia medidas que faciliten el paso de los coches hacia el Norte", ha subrayado.