El alcalde de Barreiros culpa al informe "favorable" de la secretaria municipal de la concesión de las licencias

Publicado 05/11/2018 18:11:55CET

LUGO, 5 Nov. (EUROPA PRES) -

El alcalde de Barreiros (Lugo), el popular Alfonso Fuente Parga, ha negado este lunes haber cometido "ninguna irregularidad en ningún momento" con la concesión de 44 licencias para construir 3.000 viviendas en esta localidad, algo de lo que ha culpado al informe "favorable" de la secretaria municipal".

Pasadas las 10,30 horas arrancaba en Lugo el juicio por el urbanismo de Barreiros, "la Marbella cutre gallega", en palabras de los ecologistas de Adega, un proceso en el que están acusados, además del alcalde, cinco miembros de la Junta de Gobierno del año 2006 y la arquitecta municipal.

La Fiscalía, en sus conclusiones provisionales, pide penas que van de seis meses a dos años de prisión, además de requerir la anulación de las 44 licencias que se aprobaron para la construcción de 3.000 viviendas.

Para el alcalde, Alfonso Fuente Parga, la acusación pública solicita dos años de prisión, por un delito continuado de prevaricación urbanística, en tanto que la acusación particular, que representa al colectivo ecologista Adega, reclama un año de prisión por cada una de las 44 licencias por prevaricación urbanística en concurrencia con otro delito contra la ordenación del territorio.

En la vista, Alfonso Fuente Parga se ha refugiado bajo el argumento de que los informes de la secretaria municipal eran "favorables" y no se objetó "ningún inconveniente" para que la junta de gobierno votara a favor de dichas promociones.

"Nosotros confiábamos plenamente en ella", ha dicho el regidor, quien en varias ocasiones ha repetido, sobre la secretaria municipal, que "nos fiábamos de lo que ella nos decía".

UN "ALIVIO"

A la puerta de los juzgados de Lugo, Fuente Parga ha confesado que es "un alivio" que finalmente se celebre el juicio, tras lo que ha reiterado su inocencia.

"Nosotros votamos siempre con informes favorables, todos ellos; con lo cual eso es lo que vamos a mantener", ha apuntado. En esta línea, ha mantenido que "no" se ha producido "ninguna irregularidad, en ningún momento". Después de once años reconocía que esta situación le había "desgastado" y que "no" se lo deseaba ni a su "peor enemigo". "Once años esperando por un juicio, pero es así", se resignaba.

En cuanto al urbanismo a día de hoy, ha acreditado que se desarrolla "sin ningún problema" y que las viviendas, "algunas están rematadas y a disposición de sus compradores y otras que quedaron paralizadas pero no por un problema urbanístico".

UN EJEMPLO "DE LO QUE NO SE DEBE HACER"

El secretario general de Adega, Froilán Pallín, coincidía con Fuente Parga en que estar "once años en esta situación ya es un escándalo". "Esto no es justicia, ni nada, simplemente se destrozó a un pueblo económicamente, socialmente y arruinó a mucha gente. Es el ejemplo de lo que no se debe de hacer urbanísticamente", ha censurado.

En esta línea, ha desgranado que "no se cumplió ninguna de las ordenanzas urbanísticas. "Eran terrenos que no estaban cualificados para ser edificados, alguno de ellos sigue con un proceso de urbanización y planificación urbanística", ha apuntado.

Pallín ha puesto el acento en que eran construcciones "sin servicios, y que posteriormente se pretendió que fuera la propia administración, la Xunta e incluso participaba la diputación, con un plan sectorial para dotarlos de servicios a terrenos que no tenían la condición de solar y, por tanto, no podían ser edificados".

"Hay también un enriquecimiento, porque hablamos de 14 millones del plan sectorial que tenían que aportar los promotores. Eso también lo tuvimos que recurrir", ha señalado.