Galicia registra "niveles bajos" de problemas disciplinarios en las aulas y abrió unos 900 expedientes en 2006

Actualizado 14/01/2007 17:10:55 CET

Educación presentará el 30 de enero el 'Plan integral de mellora da convivencia escolar' que por primera vez aporta pautas de actuación

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

Galicia registra unos "niveles bajos" de problemas disciplinarios relacionados con alumnos de centros escolares, un 0,3%, por hechos que abarcan episodios de violencia escolar, además de reiteradas faltas a clase, y rotura de mobiliario, lo que supuso la apertura de 900 expedientes durante el año 2006.

Los casos de acoso escolar en las aulas de centros gallegos "son minoritarios" y se limitan, según la Consellería de Educación e Ordenación Universitaria, a "dos o tres al año". No obstante, en declaraciones a Europa Press la directora xeral de Ordenación e Innovación Educativa, María José Pérez Mariño, puntualizó que "hay más casos pero no salen a la luz".

Con el fin de aportar pautas de actuación para mejorar la paz social en los centros educativos de enseñanza no universitaria, Educación diseñó el 'Plan integral de mellora da convivencia escolar', que presentará el próximo 30 de enero con la presencia del presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, y el equipo de la consellería con su titular, Laura Sánchez Piñón, al frente.

Se trata de un plan "preventivo", según explicó Pérez Mariño, que anima a los centros educativos a elaborar un plan de prevención de conductas violentas con protocolos y apoyos para los tutores, orientadores y toda la comunidad educativa implicada, con el objetivo de "poner soluciones a los conflictos".

El proyecto para promover valores de convivencia en las aulas, que supondrá también el desarrollo de una red de "buenas prácticas", está dirigido a más de 370.000 alumnos de enseñanza no universitaria y a unos 30.000 docentes de centros públicos y otros 9.000 de los privados de toda la comunidad gallega.

PLAN ABIERTO

De este modo, la iniciativa promovida por Educación representa un "plan abierto" que la consellería aspira a mejorar con las aportaciones de los centros educativos. En este sentido, la iniciativa busca las apreciaciones de los profesores y docentes, al ser estos los primeros en detectar situaciones de violencia en las aulas, así como colaboraciones de padres y alumnos, los destinatarios de este proyecto.

Por ello, Educación pretende que los alumnos de los centros educativos "participen activamente" en la ampliación del plan ya que son "los que reciben o infligen los malos tratos", precisó Pérez Mariño. Sin embargo, añadió que se corresponde con un "problema social que no crea la escuela pero que ésta lo vive", por lo que destacó la "necesaria" ayuda "de todo el mundo".

"LA ESCUELA ES EL SITIO MÁS SEGURO"

Según comentó la directora xeral a Europa Press, la escuela "es el sitio más seguro" en lo que a violencia se refiere al ser un lugar cerrado pero lamentó que cuando sucede un episodio violento en las aulas, por lo general, "se sabe siempre".

En esta línea, destacó que en Galicia se registran más denuncias de padres a sus hijos por agresiones que de violencia en las aulas. De este modo, con respecto a la primera problemática precisó que el año pasado se contabilizaron 300 expedientes.

Los centros escolares constataron un cambio de objetivos en los últimos años ya que hace 30 años representaban un lugar en el que adquirir contenidos y hoy constituyen lugares donde se forman personas sobre diversos valores y se les dan pautas de comportamiento. A esto se suma, según la directora xeral, la "dejación de funciones" en los hogares de los escolares.

No obstante, con este plan Educación no pretende sancionar las conductas derivadas de problemas disciplinarios sino que trata de aportar protocolos de prevención y actuación, inexistentes hasta la fecha en Galicia, con el objetivo de buscar soluciones a esta problemática. "Lo que va contra la comunidad debe ser restituido a la misma", sentenció Pérez Mariño.