MENORCA 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
Més per Menorca ha presentado este jueves varias denuncias ante la Junta Electoral de Menorca contra la alcaldesa de Sant Lluís, Loles Tronch; el alcalde de Ferreries, Pedro Pons; y la alcaldesa de Es Migjorn Gran, Antònia Camps, por la difusión de anuncios que considera no permitidos durante el periodo preelectoral a través de las redes sociales oficiales de sus respectivos ayuntamientos.
El partido ha considerado que "el PP ha vuelto a demostrar su falta de coherencia al intentar menospreciar y desacreditar a los cargos públicos de Més per Menorca". En esta ocasión, según la formación, los 'populares' han señalado al Ayuntamiento de Ciutadella y a su alcaldesa por unas prácticas que también se han producido en otras administraciones gobernadas por el PP.
"Esta actitud evidencia la voluntad del PP de convertir cualquier cuestión en una herramienta de confrontación política, en lugar de actuar con la responsabilidad y la coherencia que se espera de sus representantes", han subrayado.
La formación ha lamentado especialmente el papel del presidente del PP de Menorca, Cristóbal Marquès, a quien acusa de conducir al partido "hacia una radicalización extrema, materializada, según denuncia, en el acoso político a sus adversarios". "Esta forma de hacer política contribuye a generar un clima de crispación innecesario y perjudica la convivencia de la sociedad menorquina", han afirmado.
Més per Menorca ha advertido de que esta dinámica se ha intensificado durante las últimas semanas, especialmente a raíz de la presentación de la candidatura unitaria de la izquierda menorquina al Senado, y ha rechazado que la confrontación constante se convierta en la forma habitual de hacer política en Menorca.
Ante esta situación, Més per Menorca ha pedido al PP que "rebaje la tensión, abandone las estrategias de desgaste de sus adversarios y recupere unas formas políticas basadas en el respeto, la responsabilidad y la coherencia".
"La discrepancia política es legítima y necesaria en democracia, pero considera que no debe servir de excusa para alimentar la crispación ni deteriorar la convivencia entre los menorquines y menorquinas", han concluido los menorquinistas.