Los estudiantes de Serbia lanzan su gran órdago al nacionalismo de Vucic en las elecciones de este domingo

Meses de protestas juveniles culminan en una revolucionaria lista electoral capaz de disputar el triunfo al expresidente

Concentración final en Belgrado durante el último mitin de Lista de Estudiantes antes de las elecciones en Serbia, a 22 de octubre de 2026
Concentración final en Belgrado durante el último mitin de Lista de Estudiantes antes de las elecciones en Serbia, a 22 de octubre de 2026 - Marko Dimic / Zuma Press / Europa Press
Europa Press Internacional
Publicado: sábado, 24 octubre 2026 8:30

MADRID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

El expresidente de Serbia Aleksandar Vucic se enfrenta en las elecciones de este próximo domingo a una de las pruebas más difíciles de sus 14 años de mandato: la explosiva aparición de una lista electoral de estudiantes, ahora mismo segunda en todas las encuestas y a una distancia tan corta de su coalición Serbia Unida que es capaz de arruinar su plan para prolongar su estancia en el poder, esta vez como primer ministro.

En el centro de esta revolución en la política serbia se encuentra la tragedia de la estación de tren de Novi Sad. El 1 de noviembre de 2024 el derrumbe de una marquesina costó las vidas de 16 personas. La lentitud de la investigación oficial alimentó las habituales críticas a la corrupción y la falta de transparencia del Gobierno serbio y las vigilias empezaron a convertirse en marchas de protesta. El primero en caer fue el ministro de Transportes, Goran Vesic, pero los manifestantes no se quedaron ahí, y redoblaron la presión hasta que el primer ministro de Serbia, Milos Vucevic, se vio obligado a dimitir.

La Lista de Estudiantes, liderada por Ilija Srdanovic, cardiólogo y profesor en Novi Sad, es una autoproclamada organización transversal, sin líderes y formada a través de plenos universitarios bajo la promesa fundamental de que no se trata de un partido disfrazado. Sus reglamentos prohíben a los propios estudiantes que se presenten porque quieren despejar las sospechas de que están usando los comicios para lanzar sus carreras políticas. Tampoco pueden participar antiguos miembros de los 20 partidos de la coalición gobernante o antiguos funcionarios de los partidos de la oposición parlamentaria, según explica el Consorcio Europeo de Investigación Política.

Vucic, nacionalista y prorruso, lleva meses asegurando que debajo de esta "transversalidad" se esconde en realidad una operación de injerencia extranjera con la colaboración subrepticia de la oposición, que está manejando todo este movimiento estudiantil detrás de la cortina, financiado con dinero de los "enemigos de Serbia". Daban igual las medidas que tomara el Gobierno para apaciguar a los jóvenes: "Nada va a ser suficiente para ellos", manifestó Vucic en marzo de este año, "porque su objetivo es una revolución de colores", es decir, un levantamiento popular orquestado por Occidente para eliminar del país toda influencia rusa.

VUCIC, FAVORITO BAJO LA AMENAZA DE UNA GRAN SORPRESA

A pesar de la extraordinaria emergencia de la Lista de Estudiantes, una derrota de la coalición de Vucic (y, especialmente de su Partido Progresista Serbio, columna vertebral de la alianza) sería sorprendente.

El mandatario tiene detrás de sí una enorme maquinaria política, años de experiencia y su lenguaje nacionalista sigue gozando de una extraordinaria pegada en una población que todavía recuerda nítidamente los bombardeos de la OTAN durante las guerras de Yugoslavia mientras celebra con calidez su amistad con Rusia por el apoyo que le proporcionó por entonces.

Para muestra, cabe recordar que dirigentes políticos y representantes estatales serbios acudieron con orgullo en septiembre al funeral de excomandante serbobosnio Ratko Mladic, condenado por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad durante la guerra de Bosnia.

Sin embargo, el declive de su popularidad es real. En 2020, se alzó sin problemas con 188 escaños. Tres años después, se quedó con 128. Ahora, la media de encuestas recogida por el portal Politpro apuntan a que su coalición Serbia Unida podría obtener en torno al 45% de los votos, traducidos a 120 escaños en el Parlamento.

Aunque Vucic solo necesitaría del respaldo de otro partido adicional, como los Socialdemócratas (nueve posibles escaños), para rebasar la mayoría de 126 escaños, la Lista de Estudiantes recaba una media de 42,5%, 113 escaños, y podría conseguir mayoría si se suman Socialdemócratas (9) y Plataforma para una Serbia Europea (PES, 8 escaños). Como explica a Balkan Insight el profesor de Ciencias Políticas en Belgrado, Nebojsa Vladisavljevic, "son las primeras elecciones cuyo resultado es completamente incierto".

LA UE PIDE TRANSPARENCIA EN MEDIO DE SOSPECHAS DE IRREGULARIDADES

La Unión Europea, este mismo viernes, ha avisado a Serbia que seguirá "de cerca" las elecciones incidiendo en que Serbia es un país candidato a ingresar en el bloque por lo que espera unos comicios "libres, justos y transparentes" y que se celebren conforme a los estándares democráticos europeos e internacionales.

"Las elecciones libres, justas y transparentes son fundamentales para la democracia europea. Deben organizarse de acuerdo con las normas europeas e internacionales", ha afirmado el portavoz del Servicio de Acción Exterior de la UE, Christian Wigand quien ha respondido así a las críticas de la presidenta del Parlamento serbio, Ana Brnabic, que ha cuestionado la imparcialidad de la misión europea de observación electoral por su composición.

Ante estas acusaciones, el bloque advierte de que se toma "muy en serio cualquier intento de desacreditar" a los eurodiputados que participan en estas misiones.

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