Publicado 24/02/2019 23:46

Al menos 39 muertos durante la jornada electoral en Nigeria

Elecciones en Nigeria
REUTERS / NYANCHO NWANRI

ABUYA, 24 Feb. (Reuters/EP) -

Al menos 39 personas han muerto en incidentes violentos relacionados con las elecciones presidenciales celebradas este sábado en Nigeria, según han denunciado este domingo organizaciones de la sociedad civil.

La coalición Situation Room, que incluye a más de 70 grupos de la sociedad civil, ha informado de esta cifra de muertos que se fundamenta en datos de SBM Intelligence.

Situation Room ha señalado que el incidente más grave se produjo en Abonnema, estado de Rivers, a unos 14 kilómetros al oeste de Port Harcourt cuando siete personas murieron en un tiroteo entre militares y una banda no identificada; entre ellos un teniente y seis pistoleros.

Sin embargo, el subinspector general de la Policía, Abdulmajid Ali, ha indicado que siguen aún recopilando información, por lo que no ha querido dar datos de víctimas. Sí ha indicado que la violencia ha sido más intensa en los estados de Rivers y Akwa Ibom, en el sur del país.

Sí se ha proporcionado la cifra de 128 detenidos en todo el país por delitos relacionados con los comicios tales como homicidio, robo de urnas y fraude de voto. Además se han incautado 38 armas y explosivos.

Estos datos de muertos son inferiores a los de otras citas electorales nigerianas pero, como en otras ocasiones, se espera que los peores disturbios puedan ocurrir después del anuncio de los resultados. Está previsto que esto suceda a primera hora del lunes, aunque el escrutinio no estará lo suficientemente avanzado al menos hasta el martes, según fuentes de la Comisión Electoral.

LOS PRINCIPALES CANDIDATOS

El candidato a la reelección, el exdictador de 76 años Muhammadu Buhari, accedió a la Presidencia en 2015 --en la que fue la primera transición democrática desde el fin de la junta militar en 1999-- con la promesa de luchar contra la corrupción y acabar con Boko Haram, si bien la crisis económica se ha agudizado, el grupo se ha escindido y aumentado sus ataques y la inseguridad ha aumentado a causa de los cada vez más frecuentes enfrentamientos entre pastores y agricultores en la franja central del país.

Buhari --que incluso ha tenido que salir a desmentir rumores sobre la existencia de un doble suyo ante sus largas ausencias por motivos de salud-- ha hecho girar su campaña electoral en torno a la lucha contra la "maldición" de la corrupción, apuntando veladamente contra Abubakar, que figuró junto a su esposa en un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre prácticas corruptas.

Sin embargo, su imagen se ha visto resentida durante su mandato por la práctica ausencia de apertura de casos contra miembros de su partido, dado que la mayoría han estado centrados en opositores, lo que ha llevado a parte de la población a sospechar de la campaña. Asimismo, su decisión de cesar al presidente del Supremo a pocos días de las elecciones ha generado numerosas críticas.

Por su parte, Atiku Abubakar, de 72 años, se ha presentado como una persona enérgica y dispuesta a actuar, en contraste con la imagen de pasividad de Buhari. "Una cosa es prometer y otra hacer esas cosas. No soy de los que hacen grandes promesas. Más que promesas, creo en políticas" dijo durante la presentación de su campaña, bajo el lema 'Get Nigeria Work Again' ('Hagamos que Nigeria funcione de nuevo'), similar al usado por Donald Trump en su campaña a la Presidencia de Estados Unidos.

Abubakar espera replicar la hazaña de Buhari de ganar una elección presidencial al cuarto intento. Antes de que Buhari asumiera el cargo en 2015, el PDP había sido el único partido en el poder desde la transición del país de África occidental al gobierno civil en 1999.

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