Publicado 22/03/2016 20:59CET

Un periodista ucraniano es enterrado 16 años después de morir a manos de la Policía

KIEV, 22 Mar. (Reuters/EP) -

El periodista ucraniano Georgiy Gongadze, que fue asesinado hace 16 años por un grupo de policías, y cuya muerte avivó las protestas previas a la conocida popularmente como Revolución Naranja, ha sido enterrado finalmente este martes en Kiev.

Gongadze, conocido por sus críticas al Gobierno, fue secuestrado el 16 de septiembre de 2000 y su cuerpo decapitado fue encontrado dos meses después en un bosque cerca de Kiev. El asesinato generó protestas por todo el país contra el entonces presidente, Leonid Kuchma.

Uno de los asistentes al funeral ha informado de que el cuerpo se ha enterrado después de tantos años debido, por una parte, a la negativa de su madre, que murió en 2013, a aceptar que el cuerpo decapitado era de su hijo, y por otra, a las preguntas que aún quedan sin responder sobre su asesinato.

Yevhen Hlibovytsky, amigo cercano de la víctima, ha recordado al "temerario" periodista que descubrió los delitos de la élite gobernante de Ucrania y ha hablado del compromiso de Gongadze, "que estaba dispuesto a morir por su país".

"Era un reportero magnífico", ha asegurado Hlibovytsky. "Fue uno de los primeros periodistas que persiguió a los oligarcas", ha añadido, en referencia a los empresarios que llegaron al poder en Ucrania y Rusia tras la caída del comunismo. "Eso les enfureció", ha apuntado.

El funeral se ha celebrado en medio de una oleada de descontento popular con los líderes ucranianos por no haber cumplido sus promesas después de la revuelta que tuvo lugar hace dos años para reformar el país y enfrentar la corrupción.

INCÓGNITAS SOBRE EL CRIMEN

Aunque aún se desconoce quién ordenó la muerte del periodista, las investigaciones señalan a Kuchma como principal sospechoso. Si bien no hay cargos contra del expresidente por falta de pruebas, hace unos años se publicó una cinta con su voz hablando de "la necesidad de tratar con Gongdaze". Kuchma, que ha negado las acusaciones, es ahora el representante ucraniano en el proceso de paz de Minsk.

El asesinato de Gongadze avivó las protestas contra el Gobierno de Kuchma en 2001, que, a su vez, fueron la chispa de la Revolución Naranja, que se inició tres años más tarde para protestar por las elecciones presidenciales amañadas, en las que ganó el aliado de Kuchma, Viktor Yanukovich.

Un tribunal ucraniano ha dictaminado que el asesinato fue perpetrado por una banda de policías que golpearon a Gongadze y luego le mataron. Oleksiy Pukach, uno de los agentes condenados por este crimen, reveló que habían matado "accidentalmente" al periodista cuando le estrangulaban con un cinturón, y que después de eso decidieron decapitarle. Puchak afirmó que había actuado bajo las órdenes del exministro de Interior, Yuri Kravchenko, que se suicidó en 2005, antes de que ser interrogado.