El primer ministro de Guinea insinúa que el regreso al gobierno civil se retrasará hasta 2025

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Publicado: miércoles, 13 marzo 2024 2:07

Las Fuerzas Vivas de Guinea consideran que las declaraciones de Bah Oury "ilustran" el "fracaso de la gobernanza" de la junta militar

MADRID, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Guinea, Amadou Bah Oury, ha insinuado este martes que el regreso al gobierno civil se retrasará hasta 2025, si bien la junta militar se comprometió con la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) a organizar elecciones y entregar el poder en un plazo que termina a finales de este año.

"En un contexto de fragilidad económica y financiera, tenemos que trabajar por la estabilización y la calma política para poder examinar y completar las etapas del calendario con relativa serenidad. Creo que 2025 es un buen momento para coronar todo el proceso", ha declarado en una entrevista con la emisora Radio France International (RFI).

El jefe de Gobierno, en el cargo desde finales de febrero, ha señalado que "la duración de la transición depende de lo que se vaya haciendo sobre el terreno", haciendo hincapié en la necesidad de finalizar la implementación del censo administrativo para el expediente electoral.

"El presidente del Comité Nacional de la Unión por el Desarrollo (nombre oficial de la junta militar gobernante), el Mamady Doumbouya, ya señaló que el referéndum era un objetivo importante. Por lo tanto, antes de fin de año, es necesario celebrar el referéndum constitucional. A partir de ese momento, seguirán los demás procesos electorales", ha explicado.

Al ser preguntado sobre qué le da esperanzas para que la transición finalice en 2025, Bah Oury se ha limitado a decir que espera que mantengan "el rumbo y (que) lo que se está haciendo avanza hacia esa dirección".

En cuanto al diálogo entre la junta y los grandes grupos políticos del país, ha indicado que "todo" necesita "su debido tiempo". Si bien hace dos años y medio, cuando se produjo el golpe de Estado "hubo tensiones que surgieron casi espontáneamente", el tiempo "ha devuelto al cordura a la mayoría de actores" y tras su nombramiento recibió ánimos de parte de la oposición.

"Vamos a trabajar para que todos puedan unirse en torno a la mesa para que Guinea pueda volver a un orden constitucional normal y, posteriormente, allanar el camino para una gobernanza virtuosa, equilibrada y consensuada, para poner fin a varias décadas de divagaciones y agitaciones que afectaron la paz social y la estabilidad del país", ha asegurado.

"FRACASO DE LA GOBERNANZA"

Las Fuerzas Vivas de Guinea (FVG), compuestas por varios grupos políticos y grupos sociales, han condenado las declaraciones del primer ministro que, según consideran, "ilustra elocuentemente el fracaso de la gobernanza denunciado en varias ocasiones", según reza un comunicado.

"Después de más de dos años de gestión unilateral de la transición, Guinea no tiene un proyecto de Constitución, ni un Código Electoral, ni un Órgano de Gestión Electoral, ni un Archivo, ni un operador técnico. Estas condiciones esenciales para la organización de elecciones no se cumplieron por falta de voluntad política", han denunciado.

Las FVG, que han remarcado que se abandona así la resolución que fijaba la duración de la transición en 36 meses a partir del 5 de septiembre de 2021, así como "todos los compromisos asumidos por las autoridades de devolver el poder a los civiles a más tardar el 31 de diciembre de 2024", han hecho un llamamiento a la junta para hacer un balance de la crisis y "participar sin demora en una dinámica de rectificación de la transición para salvar al país del caos".

En este sentido, han exigido el establecimiento de un marco de diálogo con las fuerzas políticas y sociales guineanas, mientras que han invitado a sus simpatizantes y a "todos los guineanos partidarios de la democracia" a movilizarse "diligentemente" para responder "con la mayor combatividad a las consignas que no dejarán de lanzar para exigir un diligente retorno al orden constitucional".

Bah Oury, que ha pasado cuatro años exiliado en Francia y que fue condenado en rebeldía por intento de asesinato contra el presidente Alpha Condé, ha sido una figura destacada en la escena política del país africano desde hace varias décadas, desempeñándose como ministro en un gobierno de consenso tras la crisis política en 2007 cuando murieron al menos 130 personas en protestas encabezadas por sindicados.

No obstante, el político, de 65 años, regresó a Guinea en 2016 al haber recibido un indulto presidencial. Desde entonces, fue expulsado del partido que fundó, la Unión de Fuerzas Democráticas de Guinea (UFDG), y ha recibido numerosas críticas por su apoyo a la junta.

El golpe de Estado contra Condé cerró una etapa de crisis política por la decisión de este mandatario de modificar la Constitución para presentarse a un tercer mandato y tras su victoria en las presidenciales de 2020, en las que el resto de candidatos denunciaron fraude.

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