Reino Unido: el atentado de Damasco demuestra la necesidad de una resolución "enérgica"

Actualizado 18/07/2012 20:30:56 CET

VILNIUS, 18 Jul. (Reuters/EP) -

El ministro de Exteriores británico, William Hague, ha declarado este miércoles que el atentado perpetrado contra la sede de la Seguridad Nacional en Damasco, que causó la muerte del ministro y del viceministro de Defensa, demuestra la necesidad de una resolución "enérgica y decisiva" de Naciones Unidas sobre Siria.

El ministro de Defensa sirio, Daud Rajha, y el viceministro de Defensa y cuñado del presidente Bashar al Assad, Assef Shawkat, han muerto en el atentado en Damasco. Además, el general Hassan Turkmani, antiguo ministro de Defensa y exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, también ha fallecido tras el ataque por las heridas sufridas.

"Cada uno de estos acontecimientos refuerza los argumentos en favor de una resolución enérgica y decisiva de Naciones Unidas", declaró Hague durante una visita oficial en Lituania. "Pienso que está claro que la situación se está deteriorando rápidamente", añadió.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, ha indicado en Berlín que su Gobierno apoyará la nueva resolución en el Consejo. "Mi petición para todos los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU es que aprueben una resolución común", ha señalado Merkel.

La canciller ha afirmado que el apoyo al nuevo texto es la única opción de acabar con los abusos contra los Derechos Humanos que se producen en el país. "El plan de paz propuesto por Kofi Annan es el mejor inicio para el proceso de transición política en Siria. Necesita más apoyo y credibilidad de todas las partes. Debemos castigar las violaciones con sanciones desde la comunidad internacional", ha añadido.

Annan, enviado especial de Naciones Unidas y la Liga Árabe para Siria, ha pedido este miércoles al Consejo de Seguridad de la ONU que retrase la votación --prevista para este miércoles-- de una resolución en la que se contemplaba la adopción de sanciones contra las autoridades sirias.

En el texto, presentado ante el Consejo por los países occidentales, se contempla la adopción de sanciones contra las autoridades sirias según el Capítulo VII de la carta de la ONU, que incluye la intervención armada, si el Ejército sirio no se retira de las ciudades en los siguientes diez días.

Además, el documento, presentado por Reino Unido la semana pasada, contempla la renovación de la Misión de Supervisión de la ONU en el país árabe (UNSMIS), que cuenta con observadores desplegados para determinar si los grupos rebeldes y el Ejército cumplen con el alto el fuego para comenzar las negociaciones para conseguir un final político al conflicto.

Varios medios de comunicación han informado de que este nuevo texto podría votarse el viernes. Rusia y China, que ya han vetado varias resoluciones que suponían condenas directas a Damasco, no apoyan la nueva resolución.