Actualizado 04/08/2007 20:38 CET

R.Unido.- EEUU, Francia y Japón prohiben la importación de carne británica por el brote de fiebre aftosa

LONDRES, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

Estados Unidos, Francia y Japón anunciaron hoy la imposición de restricciones a la importación de carne de Reino Unido después de que se detectara un brote de fiebre aftosa en una granja del sur de Inglaterra.

Tanto Estados Unidos como Japón ya mantenían debido a la enfermedad de las "vacas locas" una prohibición sobre la importación de carne de vacuno, a la que ahora se añade la importación de cerdos y su carne, principales afectados por la fiebre aftosa.

El Departamento de Agricultura estadounidense informó de que prohibirá la importación de cualquier producto derivado de las especies afectadas por la fiebre aftosa que proceda de Reino Unido, mientras que el Ministerio de Agricultura y Pesca japonés adoptó una medida similar, aunque informó de que en 2006 el país apenas importó 5 toneladas de carne de cerdo procedente de Reino Unido, de un total de 737.000 toneladas porcinas importadas.

Francia, por su parte, anunció a través de su Ministerio de Agricultura la suspensión de las importaciones de animales y alimentos derivados de todas las especies sospechosas. Hoy mismo, el Ministerio francés de Agricultura hará pública una relación de todas las importaciones de bovinos, ovinos, caprinos y cerdos procedentes de Reino Unido, desde hace diez días.

A la espera de este censo, toda importación de estas especies, susceptibles de contratar la enfermedad, está prohibida. El Ministerio aseguró haber alertado el conjunto de los servicios departamentales franceses, y, en particular, los servicios veterinarios, para que procedan a la "visita de las explotaciones en cuestión con el fin de que descarte toda sospecha clínica de fiebre aftosa".

Las propias autoridades británicas han prohibido el traslado de ganado vacuno, cerdos y ovejas en todo el país tras confirmarse un caso de fiebre aftosa en una granja de Surrey, en el sur de Inglaterra, como medida preventiva para evitar una catástrofe como la vivida en 2001, que obligó a sacrificar entre 6,5 y 10 millones de animales.

Unos 60 animales de una granja en Wanborough, cerca de Guilford, en Surrey, han dado positivo en los análisis realizados y están siendo sacrificados. La granja estaba ya en cuarentena desde el jueves por la noche, después de que el ganado comenzara a presentar signos de padecer fiebre aftosa.

El Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (DEFRA) informó de que se ha establecido una "zona de protección" de 3 kilómetros y una "zona de vigilancia" de 10 kilómetros en torno a la granja afectada. Según la veterinaria jefe del Gobierno, Debby Reynolds, todavía es demasiado pronto para poder determinar el alcance del brote.

Según explicó, se está intentado determinar la procedencia del brote, pero "la absoluta prioridad en estos momentos es evitar que se propague" la enfermedad. Asimismo, intentó tranquilizar a la población subrayando que se han registrado muy pocos casos de transmisión de la enfermedad a personas y pidió a los granjeros de todo el país que examinen su ganado en busca de síntomas.

La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta al ganado. Sus síntomas incluyen fiebre, lesiones en la boca y cojera. Su transmisión a humanos es muy poco probable y en los casos en que se produce no requiere tratamiento.