Publicado 28/04/2022 14:55

Nutricionista Javier Aranceta ve como "asignatura pendiente" la alimentación infantil y pide más implicación familiar

El presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, Javier Aranceta, en una entrevista concedida a Europa Press con motivo de unas jornadas organizadas por Hecansa
El presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, Javier Aranceta, en una entrevista concedida a Europa Press con motivo de unas jornadas organizadas por Hecansa - ACFIPRESS

Apela a "educar al ciudadano" para que cuando un joven vaya a comprar no se quede con "el donut y las chuches"

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria y especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, Javier Aranceta, admite que la alimentación de niños y jóvenes sigue siendo una "asignatura pendiente" y por ello aboga por la planificación y la instauración del 'menú semanal' en los hogares.

En una entrevista concedida a Europa Press con motivo de su participación estos días en Canarias en las jornadas 'Un reto compartido en el hogar' organizadas por Hecansa e Hiperdino en Tenerife y Gran Canaria, ha reclamado más implicación familiar y que todos, adultos y menores, realicen labores compartidas.

Así, detalla que es importante la "colaboración" de la unidad familiar y que se distribuyan las tareas como poner la mesa, comprar el pan o cortar la fruta y trabajar la "educación del gusto", para lo que recomienda que los jóvenes vayan también al mercado y elijan los productos. "Sentirse implicado es muy rentable para que todo sea aceptado", señala.

El taller teórico-práctico se celebra este jueves en el Hotel Escuela de Santa Cruz de Tenerife y el viernes en las oficinas de Hecansa en Las Palmas de Gran Canaria y tiene como objetivo concienciar sobre la alimentación saludable y educar en hábitos alimenticios.

En esa línea, señala que "hay que educar al ciudadano" y explicar el "por qué" hay que limitar algunos alimentos o potenciar otros. "No es para jorobarle, son elementos que tienen repercusión y le damos recomendaciones para un beneficio actual y futuro", ha agregado.

De hecho, comenta, cuando ese joven tenga 16 años "tendrá autonomía y comprará por su cuenta" y se trata de que no compre "el donut y las chuches" y que demande en su vida cotidiana la ensalada y el pescado "fruto de la educación que ha recibido".

Las jornadas cuentan con unos 80 inscritos y Aranceta se plantea "apretar las tuercas" también con la idea del "consejo dietético preconcepcional" que implica tener "cuidados de salud" y buenos hábitos alimenticios meses antes de la concepción porque la genética "no es definitiva" e influyen los factores ambientales.

Aranceta asimila el proceso al de un "pentagrama de una pieza de música", que sería la genética, y el otro, la interpretación, los factores ambientales, que "si son negativos pueden poner inconvenientes a la partitura, que puede ser buena o que no llegue a ser una música agradable".

"Somos lo que comemos, no es un milagro, todo parte de la energía y los nutrientes, el pelo, los ojos, los órganos, es como hacer una casa de barro o de un buen material", expone, y en ese sentido, señala que el alcohol, el tabaco o los fármacos influyen en el resultado final.

"Todo debe estar monitorizado para que los padres puedan mejorar todas las potencialidades", indica.

A LOS COLEGIOS NO SE LES PUEDE "ECHAR LA CULPA DE TODO"

Incluso, va más allá y señala que el siguiente paso será la "nutrición de precisión", que acabará siendo "cotidiana" hasta el punto de que en los supermercados habrá alimentos nutrigenómicos y cuyo consumo se ligará a determinados grupos genéticos.

En esa línea, expone que puede haber alimentos "que no se metabolicen bien" en un organismo o nutrientes que una persona "necesita en más cantidad que otras" pues, por ejemplo, hay gente que necesita más de tres piezas de fruta al día y al no hacerlo le produce "un déficit funcional silencioso".

La segunda parte de la jornada será un taller práctico, junto a la gastrónoma de Hecansa, Vanesa Santana, donde se expondrá un menú escolar para que los alumnos lo discutan y después lo complementen con las comidas que realizan en sus casas y de la mano de una pirámide saludable.

Aranceta remarca el valor de la alimentación en los centros educativos porque representa cinco días a la semana pero cree que tampoco se les puede "echar la culpa de todo", si bien aboga por dar "pequeños trucos" para que se consuma más verdura por ejemplo, y que se acabe con los purés que saben a "verde de pradera".

Con todo, se muestra fiel defensor de "la dieta mediterránea y de la abuela" porque "es cultura, salud y un valor tradicional", rememorando la buena distribución del antiguo "plato único" porque eran "muy completos", quizás porque era lo que había en ese momento, sin carencias nutricionales.

"La ropa vieja por ejemplo, si la diseñasen ahora le daría un premio", afirma.