El sector vitivinícola de la provincia de Santa Cruz se promociona en Madeira para ampliar mercados

Actualizado 23/05/2008 20:48:25 CET

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 23 May. (EUROPA PRESS) -

Asomarse a nuevos mercados y abrirse hacia el comercio exterior es el objetivo de los vinos de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro que "viajan" a Madeira, para buscar nuevas oportunidades de negocio, según informó la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Santa Cruz de Tenerife, que ha organizado una misión comercial, abierta a todos los productores del sector vitivinícola de la provincia, que partirá el día 22 del próximo mes de junio y que tiene previsto permanecer cuatro días en Portugal.

La delegación canaria aprovechará para reunirse con comercializadores, hosteleros, restauradores y prescriptores del sector del vino, entre los que se incluye a sommeliers, catadores y técnicos del Instituto del Vino de Madeira, con el que está previsto cerrar un convenio de colaboración a principios del mes de junio, según informó la Cámara en un comunicado. Por el momento, la represtación de los vinos canarios está integrada por 12 bodegas isleñas.

Madeira es "una buena llave para abrir la puerta del mercado exterior a la producción vitivinícola canaria porque es un gran comprador de vinos", explica la institución. En concreto, importa 4,5 millones de botellas de vino de mesa al año, principalmente del continente europeo. Buena parte de estos caldos surten a un mercado local que está formado por 250.000 habitantes, pero sobre todo, la demanda mayor viene del mercado turístico. Así, el Archipiélago portugués mueve una media de 750.000 visitantes, principalmente del Reino Unido. Aunque la isla produce su tradicional Madeira, un vino dulce licoroso que se utiliza como aperitivo o en los postres, éste es compatible con los productos que se desarrollan en Canarias, que se elaboran con especies varietales similares como la negra mol o la malvasía, entre otros.

Además de su gran demanda, otra de las ventajas que ofrece Madeira a los productores canarios es la cercanía entre ambos archipiélagos. Sólo 400 kilómetros separan a Canarias de Madeira, y existen buenas comunicaciones marítimas y aéreas que propician las relaciones comerciales. A esto hay que sumar el apoyo logístico que brinda el Instituto del Vino de Madeira.

La idea de esta misión comercial promovida por la Cámara de Comercio es "sentar las bases necesarias" para que los vinos canarios consigan hacerse a medio plazo con entre un 5 y un 10% del mercado. Esto supondría vender a Madeira entre 250.000 y 450.000 botellas de vino, que cubrirían parte de la demanda local y del sector turístico.

LIMAR LAS TRABAS.

La misión comercial a Madeira y la firma del convenio de colaboración con su Instituto del Vino es sólo un primer paso. Más adelante, desde la Cámara de Comercio y su Comisión de Agroindustria está previsto ampliar esta colaboración al resto de los territorios de la Macaronesia europea, todo para mejorar las posibilidades de comercialización de los caldos canarios más allá de lo límites territoriales de nuestro Archipiélago.

Para la Comisión de Agroindustria de la Cámara y su presidente, Juan Jesús Méndez Siverio, el sector requiere medidas urgentes por parte del Gobierno de Canarias que mejoren las oportunidades de comercialización de los vinos canarios, para que puedan competir en igualdad de condiciones. Según ha explicado recientemente, "uno de los obstáculos para vender el vino canario fuera es su coste de producción, que está inflado porque las botellas, los corchos, las cajas de cartón y todo lo que necesitamos importar de fuera para poner el vino en el mercado tienen una gran carga fiscal a través del AIEM".

Para Méndez Siverio esto está repercutiendo de forma notable en el precio final de los vinos canarios, "en un sistema de producción que ya de por sí es más caro por las dificultades de introducir sistemas de mecanización en las fincas".