La estación de bus de Logroño costará 1,5 millones más y estará finalizada para el próximo otoño

Publicado 07/02/2019 13:56:57CET
Imagen de archivo de la construcción de la estación de autobuses
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   LOGROÑO, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

   La nueva estación de autobuses de Logroño costará 1,5 millones más, tras el modificado que se ha tenido que introducir por dificultades técnicas en la cúpula que la unirá a la estación de tren y algunas otras mejoras y adaptaciones a la normativa vigente. Un modificado para cuya redacción ha dado su visto bueno por unanimidad el que el Consejo de Administración de la Sociedad LIF 2002.

   De este modo, en total, el presupuesto alcanzará los 17,8 millones, para una obra que se prevé que esté finalizada en su práctica totalidad para el próximo otoño. Así lo ha confirmado este jueves el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, Pedro Sáez Rojo, que ha comparecido con los responsables técnicos del proyecto para explicar los detalles de un modificado avalado por la Abogacía del Estado, como es preceptivo por la Ley de Contratos y al no suponer "variación sustancial del contrato".

   Este aspecto ha sido expuesto por el director general de LIF 2002, Santiago Miyares; mientras que el director general de Arquitectura del Ayuntamiento, Rafael Alcoceba, y la directora técnica de LIF, Mari Cruz Gutiérrez, han detallado los ajustes técnicos que han determinado el modificado.

   De este modo, como ha detallado, ante una obra de "especial complejidad técnica donde a la singularidad propia de la estructura y de la urbanización se suma todo el entramado de instalaciones y servicios de la propia estación", se ha considerado adecuado el introducir cambios técnicos en algunos elementos e incorporar otros nuevos, además de la necesidad de adaptar el proyecto a normativas que no existían cuando se redactó y adjudicó.

   Como se detalla en el informe remitido a la Abogacía del Estado, la redacción del proyecto modificado no conlleva suspensión de las obras, únicamente un aplazamiento de unos meses en la finalización de la estación -no más de seis, algo que no supone un gran trastorno al estar perfectamente cubierto el servicio de transporte en las actuales instalaciones-.

   En cuanto a la inversión, implica un incremento del 9,48 por ciento que sitúa el coste todavía muy lejos del precio de licitación, que registró una baja del 31,70 por ciento. En concreto los cambios se cifran en 1.552.318,2 euros (IVA incluido). De este importe, 903.880,89 euros serán cubiertos por el Ayuntamiento, mientras que el resto corresponderá a LIF.

   En este sentido, Pedro Sáez Rojo también ha recordado que en todo caso "el Ayuntamiento no va a superar los seis millones de euros a los que nos comprometimos". Para la financiación de esos 1,5 millones, se suscribirán las correspondientes addendas a los convenios que el Ayuntamiento mantiene tanto con LIF 2002 -que pagará 648.436 euros- como con el Gobierno regional, para el pago al 50% de los 903.000 restantes.

ESTACIÓN, CÚPULA Y PARQUE.

   El director general de LIF, Santiago Miyares, ha puesto el énfasis en señalar que este modificado está totalmente dentro de lo recogido por la Ley de Contratos -que establece un máximo de incremento del 10 por ciento del presupuesto de adjudicación- y avalado por la Abogacía del Estado, requisito preciso al ser el Estado parte de la sociedad impulsora del proyecto.

   "Las obras consistirán en las mismas partidas y diseño arquitectónico que el proyecto original, salvo unas modificaciones que no alteran las condiciones esenciales de licitación y adjudicación", ha afirmado Miyares, quien ha especificado que "no afectan" sobre todo porque el edificio mantiene la prestaciones técnicas y funcionales del proyecto original; no se altera la relación entre la prestación contratada y el precio, "con el incremento del 9,48 por ciento que no supone una ventaja económica diferente respecto a la situación inicial del contrato".

   Igualmente, "no es necesaria para la prestación modificada una habilitación profesional diferente de la exigida para el contrato inicial o unas condiciones de solvencia distintas"; y tampoco "se han introducido variaciones relevantes ni en el precio ni en la definición de los trabajos que justifiquen que las empresas que tomaron parte en la licitación hubieran presentado ofertas diferentes si hubieran conocido las modificaciones".

ADAPTACIONES TÉCNICAS Y NORMATIVAS.

   Tanto el director general de Arquitectura del Ayuntamiento, Rafael Alcoceba, como la directora técnica de LIF, Mari Cruz Gutiérrez, han explicado los motivos que sustentan el modificado y que se relacionan en tres apartados. En primer lugar, las aportaciones municipales a fin de -por una parte- conseguir una mayor eficiencia energética y -por otra- cumplir normativas aprobadas con posterioridad a la redacción del proyecto y contratación de las obras.

   En segundo término, las adaptaciones técnicas estimadas en el transcurso de las obras a fin de lograr una mayor funcionalidad en elementos como en el caso de la cúpula, que se completa además con la construcción de una pasarela de servicios; y, por último, los nuevos cálculos técnicos de mediciones y precios.

   De este modo, el modificado recoge diversas peticiones del Ayuntamiento a fin de mejorar la eficiencia energética de los equipamientos e infraestructuras, con el fin de implementar acciones de ahorro energético tanto de racionalización como de inversión en equipos más eficientes, en el marco de las nuevas normativas y del compromiso del Pacto de Alcaldes.

   Afectan en concreto a los sistemas de alumbrado; instalaciones de seguridad, comunicación y control; instalaciones de climatización y ventilación; suministro eléctrico o instalación de cables eléctricos.

   Algunas de estas directrices han entrado en vigor después de la contratación de las obras y han incluso condicionado el tipo de maquinaria y suministros que existen en el mercado, ya que las empresas se van adaptando a las normativas.

   En los cambios solicitados por el Ayuntamiento, tanto a requerimiento propio como de normas de otras administraciones, hay algunas partidas que experimentan incremento económico mientras que hay otras que se modifican a la baja como -y a modo de ejemplo- es el caso de los cables eléctricos (ya que se reduce la longitud del cableado al reubicarse los cambios de mandos).

   Igualmente, como elemento nuevo aparece una pasarela de servicio que surge de la necesidad de llevar a cabo un mantenimiento normativo de las instalaciones que transcurren por el entramado estructural.

   Por otra parte, al desarrollar el modelo de la estructura de la cúpula tanto por la ingeniería de la UTE junto al taller que específicamente fue contratado para ello se planteó la posibilidad de optimizar el diseño original, que mejora las condiciones de contorno en la conexión con la estructura de la estación del tren, posible por la minoración de los requerimientos de cargas de uso admisibles.

   Es en la fase de producción cuando el diseño del proyecto se materializa en un nivel de detalle superior y emergen discrepancia con las prexistencias -como por ejemplo del contorno de la cúpula- que aconsejan un recálculo y rediseño de algunos elementos.

LA OBRA.

   La obra fue adjudicada a la UTE Vías y Construcciones, Agua y Jardín e Ismael Andrés en noviembre de 2016 por 16,3 millones, tras un precio de salida de 23,9 millones.

   En estos momentos se encuentra ejecutada la estructura metálica y forjado de la estación y concluido el tratamiento antiincendios. En estas semanas se está trabajando en la impermeabilización de la cubierta y ha comenzado la instalación del falso techo en el interior del edificio. Asimismo, se están realizando trabajos de jardinería en la zona oeste del parque.

   La construcción finalizará a lo largo de 2019. Para su entrada en servicio el Ayuntamiento ha impulsado ya la licitación de los sistemas tecnológicos de gestión, que permitirá su integración en la plataforma Smart Logroño.

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