Psiquiatra del exalumno de Gaztelueta considera "absolutamente verídico" su relato porque "nunca se contradice"

Inicio del juicio por el 'caso Gaztelueta'
Europa Press
Publicado 09/10/2018 18:22:43CET

   Cree "imposible" que un niño de 12 años "sostenga tantos años una mentira" y mantenga su relato "con coherencia" hasta cumplir los 22

   BILBAO, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El psiquiatra Iñaki Viar Etxebarria, que trata desde hace siete años al exalumno del Colegio vizcaíno de Gaztelueta que ha denunciado haber sufrido abusos sexuales por parte de un profesor de Logroño, ha afirmado que el relato del joven es "absolutamente verídico" porque "nunca se contradice" y ha considerado "imposible e inverosímil" que un niño de 12 años "sostenga durante tantos años una mentira" y mantenga ese relato "con coherencia" hasta ahora, que ha cumplido 22 años.

   La Audiencia Provincial de Bizkaia ha acogido este martes la cuarta sesión de este juicio por presuntos abusos cometidos durante los cursos 2008-9 y 2009-10, cuando el exalumno contaba con 12 y 13 años de edad, por parte del que entonces era su profesor y preceptor.

   El acusado se enfrenta a una petición de pena por parte del Ministerio Fiscal de tres años de prisión, así como una indemnización de 40.000 euros para la víctima, que tiene ahora 22 años, mientras que la acusación particular solicita diez años de cárcel y prohibición de acercamiento.

   Por su parte, la defensa pide la absolución basándose en el argumento de que la denuncia se debe a "falsos recuerdos" del exalumno, menor cuando ocurrieron los hechos que se juzgan. La psiquiatra clínica forense María José Martínez Arévalo, que ha testificado en la sesión de este martes citada por la defensa, ha reconocido que es un caso "muy complejo" y resulta "imposible saber qué es lo que pasó".

   Tras precisar que ha realizado su valoración en base a una "evaluación minuciosa" del expediente del caso y tras visionar en videos las declaraciones judiciales, ha defendido que la hipótesis "más posible" es la de "los falsos recuerdos", ha descartado que el exalumno se haya "inventado" los hechos de "forma consciente" y ha diagnosticado al exalumno estrés postraumático "por acoso" por parte de los compañeros, de forma presencial y también a través de las redes, pero no por abusos sexuales por parte del profesor denunciado que, según ha dicho, "están por demostrar".

   En la sesión de este martes, Iñaki Viar, que comenzó a tratar al exalumno en noviembre de 2011, pasados más de dos años de los hechos denunciados y después de que en el Hospital de Basurto le indicaran el ingreso en la unidad de psiquiatría infanto-juvenil pero los padres descartaran esa opción por la negativa del menor, ha explicado que se encontró a "un muchacho de 15 años, que aparenta dos menos".

   "Estaba cohibido, hablaba con mucha dificultad y le costaba soportar la situación de paciente, después de haber sufrido ciberbullying por parte de sus excompañeros de Gaztelueta y con el temor de que le pudieran agredir y hacer mucho daño por la calle, además de haber sufrido episodios alucinatorios, que son secundarios", ha explicado.

   Viar ha afirmado que su relato le pareció "absolutamente verídico desde el principio" y ha asegurado que sigue sin tener "ninguna duda" porque "nunca se contradice". "Hay cosas en las que se confunde, equivoca o olvida, pero siempre en lo circunstancial, porque en lo traumático no se olvida en absoluto de las vivencias", ha manifestado, para afirmar que el exalumno ha sufrido "un trauma continuo, desde que (el profesor) le lleva al despacho y comienzan los tocamientos y durante los dos años que eso se prolonga".

   Así mismo, ha destacado el "trauma" que supuso para el niño que el acusado "le ridiculizara y humillara ante sus compañeros", lo que provocó su "aislamiento" y una "angustia" que "le han marcado" hasta la actualidad. Viar ha explicado que el menor le traslado "un relato sistemático de humillación y de sugestión negativa de desvalorización" por parte de su exprofesor, lo que provocó las "burlas por parte de sus compañeros".

   "Pasó de una vida más o menos feliz, de jugar en el equipo de fútbol como titular, sacar unas notas bastante adecuadas y de tener algunas amistadas, a convertirse su vida en un infierno, viviendo atemorizado por los alumnos y por el profesor", ha declarado.

   Viar ha calificado de "terrorífico" el hecho de que "un muchacho vaya a estar durante dos años sometido a la llamada de su tutor y autoridad para que vaya al despacho y le haga estas prácticas sexuales". "La primera secuencia traumática es la de su tutor frente a él en el despacho, y la segunda secuencia traumática es al salir, con los alumnos ante él", ha precisado, para insistir que el relato del exalumno "era el mismo siempre y no cede el temor, la fobia y la vergüenza".

   Tras diagnosticarle de "síndrome de estrés postraumático", Viar ha descartado que se trate de una persona psicótica, "ya que los episodios de agitación y alucinatorios que ha sufrido ceden con la medicación", y ha insistido en que "no es una psicosis, porque es imposible que un muchacho de 12 años mantenga durante años este relato, con pequeñas variantes circunstanciales, en el que van contando las cosas".

   "Es inconcebible en una psicosis que haya esa progresión de contar unas cosas y tardar más en contar otras", ha reiterado en referencia al hecho de que tardara más de tres años en relatar lo ocurrido, para descartar también la existencia de enfermedad mental previa y restar importancia a dos episodios de ansiedad que sufrió en 2006, para cuyo tratamiento se le recetó orfidal, "que no tomó".

   Tampoco cree en la hipótesis de la fabulación, porque "no podría sostener una mentira durante tantos años", y, además, "hay una correspondencia exacta, con concatenación de hechos traumáticos, entre el relato y la clínica y el sufrimiento que tiene". También ha considerado "incoexistente" la idea del "falso recuerdo" porque "lo cuenta siempre sin contradicción". "¿Si lo que recuerda es falso, por qué lo recuerda y cuenta siempre igual?", se ha preguntado.

   Víar ha considerado "imposible" hacer un diagnóstico sin ver a una persona, y, en referencia a la perito psiquiátrica que ha comparecido citada por la defensa del acusado, ha asegurado que "los que no han visto este caso en persona no me merece crédito su opinión, porque es imposible diagnosticar solo a través de textos".

   Por último, tras señalar que su paciente presentan la "triada" de los síntomas de abusos: tristeza, vergüenza y culpa por lo haber podido evitar lo ocurrido, Viar ha reconocido que una sentencia favorable al joven le permitiría "recuperar su dignidad" y "poder volver a estar bien en sociedad".

SÍNDROME DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO

   Por otro lado, como testigo de la Fiscalía ha declarado la doctora Eva Sesma Pardo, psiquiatra de Osakidetza que atendió al menor entre octubre y noviembre de 2011 y que ha coincidido, "sin ninguna duda", con Viar en el diagnóstico de síndrome de estrés postraumático y ha asegurado que "en ningún momento" observó al exalumno de Gaztelueta en una situación de "descompensación psicótica".

   También por parte de la Fiscalía ha testificado la psicóloga Araceli Medrano, que trató al exalumno entre mayo y octubre de 2011, fecha en la que ya estudiaba en el Colegio Inglés y dejó de asistir a las clases porque "comenzó a revivir los acontecimientos traumáticos que padecía en Gaztelueta" tras "comenzar el ciberbulling" por parte de sus antiguos compañeros y, según sospechaba, de su exprofesor.

   Medrano ha rechazado que el relato del joven sea "inventado" porque "su discurso ha sido coherente en el tiempo, y ha repetido la misma escena con el mismo discurso, aportando más detalles". En esa línea, ha negado que el exalumno sea un "fabulador" porque "tenía angustias y sufrimiento considerables que le han marcado desde los 12 a los 22 años, tiempo en el que ha estado aislado socialmente", y ha remarcado que los falsos recuerdos "se producen con niños más pequeños".

   El juicio continuará este miércoles con más pruebas periciales y finalizará este jueves con la presentación de las conclusiones finales.

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