AMP.- Sánchez Camacho (PP) pide al Gobierno más control en las fronteras para evitar un "efecto llamada"

Actualizado 17/09/2010 16:52:22 CET

BADALONA (BARCELONA), 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

La presidenta del PP de Cataluña, Alicia Sánchez Camacho, ha reclamado este viernes al Gobierno un mayor control fronterizo y en los aeropuertos para evitar que se produzca un efecto llamada de la inmigración ilegal.

Lo ha dicho en declaraciones a los periodistas durante su visita a los barrios de la Salut y San Roque en Badalona junto a la eurodiputada de UPM --el partido que dirige el presidente francés, Nicolas Sarkozy-- Marie Thérèse Sánchez-Schmid, el eurodiputado popular Santiago Fisas y el alcaldable del PP en Badalona, Xavier García Albiol.

Camacho, que ha acudido a Badalona para conocer de primera mano la relación entre los vecinos del municipio y los inmigrantes en situación irregular de la zona, ha pedido al resto de partidos que no usen la inmigración "de forma electoralista", y les ha emplazado a un debate serio, responsable y reflexivo.

La candidata del PP a la Presidencia de la Generalitat catalana ha lamentado que algunos partidos "escondan el problema", y ha defendido que si no se afrontan los retos derivados de la inmigración no será posible mejorar las políticas de integración.

Ante las criticas del resto de formaciones, que han cuestionado la oportunidad de la visita de la eurodiputada francesa a Badalona en pleno debate en la Unión Europea por la decisión de Francia de expulsar a los rumanos instalados en asentamientos ilegales, Camacho ha calificado de "oportuna y necesaria" su visita, y ha defendido la necesidad de conocer de primera mano los problemas con los que se encuentran los ciudadanos.

"El PP va a estar con los vecinos para conocer sus problemas de convivencia", ha esgrimido Camacho, que ha reconocido que la decisión del Gobierno francés no es la situación ideal, por lo que ha apostado por fomentar las políticas de integración en Cataluña antes de llegar a un escenario como el francés.

Por ello, ha defendido una inmigración "legal y ordenada", que entre en España con contrato de trabajo y que además de disfrutar sus derechos cumpla también con sus obligaciones.