MADRID, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional ha confirmado el archivo de la querella interpuesta por la presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Pilar Manjón, en contra de los locutores de la Cadena Cope Federico Jiménez Losantos y Cesar Vidal, quienes la llamaron "trastornada" y "mentirosa" por la postura que ésta mantuvo durante el juicio por la masacre de Madrid. El tribunal considera que no hay delito de menosprecio a las víctimas del terrorismo porque dicha condición de la querellante no es la que preside los comentarios de los periodistas.
En coincidencia con los señalado por la Fiscalía, la Sala de lo Penal señala que no concurren los elementos configuradores del delito de menosprecio porque los locutores se limitan a emitir su parecer sobre las opiniones de Manjón sobre el devenir procedimental del proceso por el 11-M "aún cuando se entremezclen innecesariamente manifestaciones de absoluta desconsideración hacia la misma".
"No prima en esas declaraciones el socavar la dignidad de la persona a quien se le da respuesta y menos aún cabe conceptuar lo dicho como 'especialmente perverso' a lo que no es equiparable lo irrespetuoso en la forma de exponer las divergencias al diverso y distinto parecer", agrega el auto, del que ha sido ponente la magistrada Teresa Palacios.
Durante la vista por este recurso, el fiscal de la Audiencia Nacional Pedro Martínez alegó que, para que se se den los requisitos del delito de enaltecimiento en su versión de menosprecio a las víctimas, es necesario que el ofensor mantenga tener vínculos con el terrorismo o intención de favorecer a estos grupos, lo que no se cumple en el caso de los locutores de la Cope.
Los dos querellado, en sus respectivos espacios radiofónicos de los pasados días 11 y 12 de marzo, dijeron de Manjón que su "única finalidad no es la búsqueda de la verdad sobre la muerte de su hijo", fallecido en los atentados del 11-M, sino "sentar en el banquillo" al ex presidente del Gobierno José María Aznar.
Manjón presentó su querella en la Audiencia Nacional al considerar aquellas manifestaciones constitutivas de un delito de menosprecio a las víctimas del terrorismo. No obstante, el juez Central de Instrucción número 2, Ismael Moreno, decidió el pasado 20 de mayo archivar el caso dado que las citadas expresiones "no tienen encaje jurídico" en el tipo penal de descrédito, menosprecio o humillación a las víctimas del terrorismo "ni por el contexto, ni por el contenido, ni por las circunstancias, ni por los fines perseguidos".