Publicado 20/01/2022 22:02

El presidente del Constitucional confía en que el CGPJ esté renovado antes de junio: "No me quita el sueño"

Pedro González-Trevijano, presidente del Tribunal Constitucional
Pedro González-Trevijano, presidente del Tribunal Constitucional - IEA

MADRID, 20 Ene. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Tribunal Constitucional (TC), Pedro González-Trevijano, ha aseverado este jueves que la posibilidad de que no se pueda renovar en junio el órgano de garantías por la imposibilidad de que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) no pueda elegir a los dos candidatos que por turno le corresponde no le "quita el sueño" porque está convencido de que las formaciones políticas llegarán antes a un acuerdo para renovar el órgano de gobierno de los jueces.

Así se ha pronunciado durante su conferencia en el Instituto de Emprendimiento Avanzado que llevaba por título 'Sentido y vigencia de la Constitución Española', y en el que ha señalado que las instituciones se deben respetar, y eso conlleva hacer "el esfuerzo de renovarlas en tiempo y forma".

"No soy pesimista, creo que las cosas las cosas son susceptibles de arreglarse, creo en el consenso, en el compromiso y el esfuerzo; y estoy convencido de que las formaciones políticas llegarán a acuerdo para que renueve el CGPJ --más de 1.000 días en funciones-- pronto y en lo que pueda afectar a la inmediata renovación del Tribunal Constitucional", ha incidido.

"ALEJARSE DE LA REFRIEGA"

Además, González-Trevijano ha explicado que, a su juicio, el tribunal de garantías debe "alejarse de la refriega política" para resolver materias complejas, y eso implica "distanciamiento y alejamiento en el tiempo" porque "no pueden darse resoluciones inmediatas" y viene bien cierta perspectiva.

Al hilo, ha insistido en que el tribunal se distancia porque resuelve asuntos políticos pero con criterios jurídicos, aunque ha matizado que la perspectiva temporal tampoco puede auspiciar dilaciones indebidas. Tras esto ha indicado que hay resoluciones que llevan mucho tiempo sobre la mesa --por ejemplo el recurso contra la ley del aborto-- y ha explicado que el nuevo pleno tiene el compromiso de dar respuesta en plazo razonable.

Sobre el asunto controvertido de las distintas sensibilidades política que conviven en el pleno del TC, el presidente ha explicado que dado que las renovaciones son por tercios y en las mismas intervienen órganos políticos y constitucionales diferentes, "parece evidente" que lo que se busca precisamente es "consagrar" que haya sensibilidades distintas.

"Sería pernicioso" que lo que no existe en la sociedad española, una sociedad plural, se exija al TC, ha explicado, para luego añadir que generalmente se resalta que hay falta de unanimidad en determinadas resoluciones.

No obstante, ha indicado que el pleno tiene la responsabilidad de tratar de dictar la mejor sentencia posible buscando el mayor consenso. "Pero no pidamos un imposible que no se lo pedimos a nadie", ha añadido.

EL TEDH Y EL TC

A lo largo de las dos horas de conferencia y de respuesta al público, González-Trevijano ha sido cuestionado por la adaptación de España a los órganos jurídicos supranacionales de la Unión Europea.

Al respecto, ha puesto en valor que España no tiene problemas especiales por ejemplo a la hora de convivir con el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), y de hecho ha recordado, como ya hiciera el presidente de la Sala de lo Penal del Supremo, Manuel Marchena, en este mismo foro, que es el país que menos condenas acumula por parte de ese tribunal. Algo que atribuye en parte a que se goza de una Constitución reciente.

"A España se le condena muy escasamente con perfiles cualitativamente muy menores. Si comparamos por ejemplo con Francia, Italia o Portugal, diría que las condenas en España son contadas con la mano", ha añadido.

Por todo ello, ha insistido en que en el país es necesario que se avance en la cultura del respeto hacia las instituciones, aunque ha dicho entender que sea difícil respetar la labor del TC cuando no satisface las pretensiones de partidos de la oposición o del Gobierno.

LA CONSTITUCIÓN EN LOS COLEGIOS

Durante su exposición, ha explicado que entiende que España no ha sido capaz de asentar en la sociedad una especie de sentimiento constitucional de manera que se vea la Carta Magna como algo preciado en lo que se debe poner afecto y cariño. Esto lo achaca al constitucionalismo convulso y de "bandería" que imperó previamente a la democracia y a la falta de libertades durante la dictadura.

Por eso, considera que ahora se debe avanzar en ese camino y una posible vía es que se enseñe la Constitución en las escuelas e institutos porque su conocimiento habilita para ser un ciudadano libre.

Al hilo, ha descrito la Constitución del 78 como una síntesis jurídica de un proceso "gigantesco y fantástico de reconciliación nacional". Además, ha explicado que es una Constitución que, si bien no es innovadora, porque bebe de países del entorno, es de verdad porque introduce al país en la modernidad.

Sobre la posibilidad de que se aborde una reforma de la misma, el presidente ha apuntado que dado que es la norma jurídica política de convivencia, debe tener "un plus de estabilidad" aunque ha matizado qeu las nuevas generaciones deben tener derecho a elegir su modelo de convivencia.

CONSENSO EN LA REFORMA

Para él, lo deseable es alcanzar un punto de equilibrio en el que preservando los principios relevantes permita acomodar esa constitución al transcurso del tiempo. "Esa es la grandeza de la política, ser capaz de acomodar sin grandes bandazos a los tiempos modernos", ha comentado.

No obstante, ha advertido de que para abordar una reforma es necesario que haya cierto consenso, que se produzca en un momento de distensión política y social, y que se sepa qué se quiere reformar, para qué y cómo se debe reformar.

Más información