Publicado 21/03/2023 08:00

Fermín Bocos.- El mundo paralelo de Sánchez

MADRID, 21 Mar. (OTR/PRESS) -

"El PP de Alberto Núñez Feijóo se ha acercado a Vox, como demuestra que en la moción de censura el martes pasará del no a la abstención. La razón es simple: el proyecto de Feijóo pasa por reeditar gobiernos coalición con la extrema derecha allá donde sumen". Tras escuchar estas palabras del presidente del Gobierno en el comité federal del PSOE celebrado el pasado sábado en Madrid no consta que alguno entre los asistentes se atrevieran a comentar el patético grado de cinismo que revelan estas palabras. Sorprende, ya digo, tan silente mansedumbre ante semejante exposición en boca de quien en junio de 2017 cuando Pablo Iglesias presentó la primera moción de censura a Mariano Rajoy ordenó al PSOE quedarse en la abstención. Pero hay más. Todos los asistentes a la reunión del comité federal sabían que Pedro Sánchez preside un Gobierno de coalición con el movimiento de extrema izquierda Podemos; qué en Navarra María Chivite, del Partido Socialista, gobierna gracias a que en su día se abstuvieron cinco de los siete diputados de EH Bildu, partido que ocupa la extrema izquierda del espectro político; qué en Cataluña el PSC, franquicia del PSOE, acaba de salvar los Presupuestos --y de paso lo que queda de legislatura-- a Pere Aragonès, líder de Esquerra Republicana, partido a cuyos dirigentes el propio Pedro Sánchez indultó tras haber sido condenados por el intento de golpe del "procés"; y, en fin, todo el mundo sabe, también, que en Baleares, la señora Francina Armengol, líder regional del PSOE, gobierna con Podemos.

Sorprende, ya digo, el elevado grado de cinismo que empuja a estigmatizar al PP --que gobierna en Castilla y León en coalición con Vox, partido de extrema derecha-- cuando el PSOE se apoya y forma gobiernos con partidos de extrema izquierda. Pedro Sánchez insiste en aventar el fantasma del miedo a Vox que, por cierto, ya probó sin éxito, en la campaña de las autonómicas de Madrid en las que el PSOE sufrió una derrota humillante a manos de Isabel Díaz Ayuso. Ahora en un ejercicio de amnesia que roza la impudicia reprocha a Núñez Feijóo que no quiera saber nada de la moción de censura que presenta a Ramón Tamames como candidato. Es de traca. O de Matrix. Vive en un mundo paralelo en el que al parecer lo de menos son los hechos y lo que cuenta es la construcción de un relato alternativo. Tengo para mí que su percepción de la realidad mejoraría mucho sí en lugar de vivir aislado y rodeado de asesores contratados se atreviera a salir de La Moncloa para encontrarse con la gente... sin selección previa de figurantes.