Recuperación de salinas de Cádiz - EUROPA PRESS
La restauración de La Esperanza eleva a 104 los nidos de chorlitejo patinegro y la UCA aspira a convertirla en centro de referencia
CHICLANA DE LA FRONTERA (CÁDIZ), 22 Oct. (de la enviada especial de Europa Press, Laura Novo) -
La Universidad de Cádiz (UCA) impulsa la recuperación de algunas de las salinas tradicionales de la Bahía mediante acuerdos de custodia del territorio que combinan conservación de la biodiversidad, investigación y nuevas actividades económicas. Una de ellas es la salina La Esperanza, que abarca una superficie de 39 hectáreas en el corazón del Parque Natural Bahía de Cádiz, en una zona de dominio público bajo concesión a la Universidad de Cádiz desde 2012.
El catedrático y decano de la Facultad de Ciencias del Mar y Ambientales, Javier Benavente, ha explicado desde este 'laboratorio vivo' de la institución cómo científicos y pequeños empresarios han acabado trabajando juntos para buscar nuevos usos de estas salinas que permitan conservar un patrimonio natural, cultural y económico amenazado por décadas de abandono.
"Veíamos que había algunas iniciativas de recuperación, de restauración, de salinas tradicionales, pero que mantenían una economía, por así decirlo, de muy poca actividad, porque ya no es competitiva realmente la venta de sal tradicional, no es competitiva la venta de pescado de estero, cultivado de forma extensiva, pero acompañado con turismo acuícola, que ya lo permitía un decreto de la Junta de Andalucía, parecía que se podía mantener", ha explicado.
La Universidad de Cádiz comenzó a apoyar algunas de estas ideas y planteó la posibilidad de extender el modelo mediante acuerdos de custodia del territorio. El objetivo era acompañar a los pequeños empresarios que empezaban a recuperar y explotar estos esteros, aportando el conocimiento y el asesoramiento de la Universidad para desarrollar nuevas actividades y modelos de negocio.
Así surgieron los primeros acuerdos de custodia. En la actualidad, la experiencia no se limita a La Esperanza. La UCA ha promovido otros acuerdos de custodia con otras tres explotaciones de la Bahía con actores locales: Estero Natural y Santa Teresa, en Chiclana de la Frontera; y Marambay, entre Cádiz y San Fernando.
DE 155 SALINAS ACTIVAS A CUATRO O CINCO
El declive de las salinas tradicionales de la Bahía de Cádiz comenzó a mediados del siglo XX. "Hemos pasado de 155 salinas activas en toda la bahía a que queden ahora cuatro o cinco", ha explicado la directora del Servicio Central de Investigación Salina La Esperanza de la Universidad de Cádiz, Macarena Castro.
Según ha subrayado, este abandono no ha supuesto solo una pérdida económica, sino también cultural y ambiental. En el caso concreto de La Esperanza, la salina quedó totalmente abandonada en la década de 1990 y, posteriormente, fue restaurada por la Universidad de Cádiz.
A través de la iniciativa de custodia del territorio 'Gestión Integrada Sostenible de las salinas La Esperanza' se llevan a cabo actuaciones como el cultivo de microalgas, que pueden emplearse tanto en la depuración de aguas como posteriormente en alimentación o productos fitosanitarios, y diferentes experiencias con macroalgas y con el cultivo semiextensivo de nuevas especies.
También se estudia el aprovechamiento de las mareas para generar energía a través de las compuertas de las salinas y abastecer pequeñas explotaciones. Otra de las líneas se centra en la salicornia, una planta propia de estos ambientes que puede utilizarse para elaborar productos alternativos a la sal.
La Universidad participa, además, en un proyecto que investiga la obtención, a partir de extractos de salicornia, de productos con potencial para contribuir a la prevención del ictus.
Con estas actuaciones, la institución quiere consolidar La Esperanza como un centro de referencia para la restauración de marismas y salinas, reforzando su papel como laboratorio de campo desde el que investigar cómo compatibilizar la conservación de estos ecosistemas con actividades capaces de garantizar su supervivencia económica.
Gracias a la restauración activa, se ha incrementado la biodiversidad en la zona. En especial, destaca el aumento del número de nidos de chorlitejo patinegro, especie amenazada. Antes de la restauración de las salinas se contabilizaron 30 nidos, frente a los 104 contabilizados después de los trabajos de restauración.
COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA PARA LA RESTAURACIÓN DE LA NATURALEZA
Esta iniciativa se enmarca en el proyecto LIFE CUSTODIA, que busca impulsar la colaboración público-privada y social para la conservación y la restauración de la naturaleza. Su director, Víctor Gutiérrez, ha explicado en declaraciones a Europa Press que la custodia del territorio es una herramienta mediante la cual se buscan acuerdos "voluntarios" entre propietarios de un territorio y entidades sin ánimo de lucro para la conservación y restauración de la naturaleza.
Gutiérrez, que ejerce como coordinador del Área de Conservación y Restauración de Ecosistemas de la Fundación Biodiversidad, he explicado que esta fórmula cuenta ya con una presencia significativa en España. En la actualidad existen más de 4.600 acuerdos de custodia del territorio, impulsados por más de 300 organizaciones y que abarcan cerca de 700.000 hectáreas repartidas por todo el país.
Precisamente, para dar mayor visibilidad a este modelo y favorecer la participación de nuevos actores se celebra este 22 de octubre el primer Día de la Custodia.
Durante LIFE CUSTODIA, que se desarrollará hasta 2028 con un presupuesto de 1,7 millones, Fundación Biodiversidad pretende identificar un total de 25 proyectos de custodia que constituyan "faros de innovación", es decir, que "puedan ilustrar a otros cómo poder utilizar la custodia del territorio", y que estos proyectos actúen al menos sobre 5.000 hectáreas del territorio nacional.
A su vez, entre los hitos que pretende alcanzar el proyecto figura incorporar la custodia del territorio como herramienta en diferentes políticas públicas a todos los niveles. Asimismo, LIFE CUSTODIA incluye un paquete "muy importante" con el que se espera formar al menos a 300 personas en distintas cuestiones relacionadas con la custodia del territorio a través de módulos formativos innovadores.
"Y luego tiene un carácter también de internacionalización bastante importante en el que esperamos, al menos, emitir 'tres policy briefs', tres documentos de políticas que puedan ayudar a impulsar la custodia del territorio a nivel europeo en otros países", ha añadido.
Por su parte, Inmaculada Férriz, técnica del Foro de Redes y Entidades de Custodia del Territorio, que representa a más de 300 entidades que practican la custodia del territorio o que la apoyan, ha avanzado que las Jornadas Estatales de Custodia del Territorio se llevarán a cabo en Cádiz del 4 al 6 de marzo de 2027.
"UN PASO EN PRO DE LA BIODIVERSIDAD"
La educadora, ilustradora científica y psicóloga ambiental Lourdes Berzas ha llevado a cabo una intervención artística en un mural del Centro de Interpretación del Vino y de la Sal que explica qué es la custodia del territorio y su contribución como herramienta clave para la conservación y restauración de los valores naturales, culturales y paisajísticos de un territorio. Durante el proceso se ha involucrado al alumnado de la Universidad de Cádiz a través de un taller participativo.
El alcalde de Chiclana de la Frontera, José María Román Guerrero, ha intervenido ante el mural para trasladar su orgullo por que la Fundación Biodiversidad haya elegido su ciudad para celebrar el primer Día de Custodia del Territorio.