El hábitat puede jugar un papel clave en la evolución de anfibios en las islas del Caribe

El hábitat puede jugar un papel clave en la evolución de anfibios en las islas del Caribe
ARIEL RODRÍGUEZ
Publicado 10/05/2019 12:11:46CET

   MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

   El ambiente del hábitat puede jugar un papel clave en la evolución de anfibios en las islas del Caribe, según una investigación en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha observado que los ejemplares de ranas que tienen historias evolutivas independientes y habitan islas distantes se han adaptado a un ambiente de forma similar.

   El hallazgo, según la investigación que se publica en la revista Ecology Letters, supone un "nuevo caso de evolución replicada" después del de los lagartos del género 'Anolis', según los investigadores, que han observado una convergencia en ejemplares de ranas de las islas del Caribe que aunque tienen historias evolutivas independientes se han adaptado a un ambiente de forma similar.

   El investigador de la Estación Biológica de Doñana del CSIC Carles Vilá, explica que se tiende a ver la evolución como "un proceso dominado por el azar", que las mutaciones que se van acumulando en las cadenas de ADN, que pueden afectar al aspecto externo, la fisiología o el comportamiento de los individuos, son impredecibles. "Nuestro hallazgo demuestra que hay un proceso de convergencia", subraya.

   En concreto, en el Caribe viven unas 200 especies de ranas de las que 167 pertenecen al género Eleutherodactylus y derivan de un único ancestro que colonizó estas islas hace algo más de 20 millones de años.

   Vilá añade que la reconstrucción llevada a cabo sobre las relaciones evolutivas entre estas especies muestra que a partir de ese momento tuvo lugar lo que se conoce como una "radiación adaptativa", es decir, este linaje de anfibios se diversificó a medida que colonizaba las distintas islas y hábitats.

   De hecho, en la actualidad se pueden encontrar algunas ranas arborícolas que desarrollan su vida dentro de bromelias; mientras otras son acuáticas, y tienen largas extremidades; las hay cavernícolas, que destacan por ser grandes, y por otro lado están las que viven entre la hojarasca, que suelen ser de pequeño tamaño.

   Según apunta el investigador, la razón de la gran capacidad de este grupo de ranas para ocupar hábitats tan diversos "puede deberse a que de sus huevos salen pequeñas ranas en vez de renacuajos, que requieren del agua para su desarrollo".

   De este modo, añade que esto hace que no dependan de la presencia de un medio acuático para su reproducción y facilita, por tanto, la colonización de hábitats terrestres muy diversos.

   Para realizar este estudio se han analizado datos morfológicos de cerca de 2.000 individuos, la mayoría de ellos Eleutherodactylus caribeños.

   El hallazgo supone un nuevo caso de evolución replicada ya que durante décadas se ha estudiado también en las islas del Caribe el caso de los lagartos del género Anolis, que han mostrado similitudes a pesar de estar en islas distintas. Aunque el fenómeno de la evolución convergente es conocido, no está muy documentada en grupos completos de especialistas de hábitat.

   "Esta coincidencia de radiaciones paralelas en grupos animales muy diferentes muestra la importancia de las islas como marco para comprender los procesos que han llevado al origen de la biodiversidad. Quizás nos aporten pistas para predecir hacia dónde va a ir la evolución", concluye el científico.

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