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MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
Casi todos los ecosistemas de arrecifes de coral de aguas poco profundas evaluados en el planeta se enfrentan a un riesgo extremadamente alto de colapso para 2075, según ha revelado este jueves la primera evaluación mundial de arrecifes de coral realizada en el marco de la Lista Roja de Ecosistemas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En concreto, un 96% ha recibido la clasificación de 'En Peligro Crítico', el nivel máximo de amenaza.
El análisis abarca un total de 127 ecorregiones tropicales y subtropicales e incluye 188.362 kilómetros cuadrados (km2) de arrecifes de coral en todo el mundo, que representan la totalidad de los ecosistemas de arrecifes de coral en aguas cálidas y poco profundas. Para llegar a esta conclusión, la organización ha utilizado observaciones históricas, condiciones actuales y proyecciones futuras del calentamiento de los océanos.
La proporción de ecosistemas de arrecifes de coral 'En Peligro Crítico' sería aún mayor y abarcaría la totalidad de los arrecifes evaluados si se excluyeran cuatro de las 127 ecorregiones, que no disponen de datos suficientes para ser evaluadas, y las Islas Galápagos Occidentales, que se clasificaron como Colapsadas tras el fenómeno de El Niño de 1982-1983.
La UICN ha explicado que un ecosistema de arrecife de coral colapsa cuando pierde sus rasgos definitorios. Los corales duros casi desaparecen y dan paso al predominio de las algas, los escombros y las esponjas. Como resultado, estos ecosistemas dejan de albergar una vida marina diversa, lo que afecta a cadenas tróficas enteras: desde diminutos invertebrados hasta grandes depredadores como tiburones y meros.
La organización ha advertido de que el estrés térmico derivado del cambio climático constituye la amenaza más constante y determinante para los arrecifes de coral a escala mundial. Este estrés provoca episodios cada vez más frecuentes de blanqueamiento masivo que desencadenan una mortalidad generalizada de corales.
La directora general de la UICN, Grethel Aguilar, ha recalcado que los arrecifes de coral son una de las señales vitales "más claras" de la salud del océano, ya que albergan a una cuarta parte de todas las especies marinas y funcionan como un sistema de alerta temprana sobre el estado de los mares.
"Su deterioro priva a innumerables especies del alimento, refugio y zonas de reproducción de los que dependen, al tiempo que amenaza la seguridad y el sustento de las comunidades costeras y perjudica a sectores económicos clave como la pesca, la acuicultura y el turismo costero", ha lamentado.
NO SE HAN PERDIDO POR COMPLETO
A pesar de estas fuertes presiones, la UICN ha recalcado que los ecosistemas de arrecifes de coral no se han perdido por completo en la mayor parte del mundo. De hecho, si se excluyen las proyecciones climáticas futuras y solo se estudian los cambios observados en los últimos 50 años, el porcentaje de ecosistemas de arrecifes de coral de aguas poco profundas 'En Peligro Crítico' sería del 24% en vez del 96%. A juicio de la organización, esto apunta a una oportunidad "decisiva": "Una acción climática ambiciosa combinada con medidas de conservación focalizadas todavía pueden marcar el cambio".
"Aún no es demasiado tarde para dar a los arrecifes de coral una oportunidad de recuperarse, pero se requiere una acción decidida para atajar el cambio climático y frenar el mayor calentamiento del océano. Sabemos lo que se necesita: reducciones ambiciosas de emisiones, mayores esfuerzos de protección y restauración, e inversión sostenida en ecosistemas costeros resilientes y en las comunidades que dependen de ellos", ha añadido Aguilar.
La UICN ha señalado el impacto de la sobreexplotación de grupos de peces clave, como las poblaciones de pez loro y mero, sobre los ecosistemas de arrecifes de coral en diversas regiones, como el este de Asia, el océano Índico occidental, el Caribe y Brasil. Estas especies ayudan a controlar la competencia de las algas y a equilibrar la red trófica marina. Sin embargo, el agotamiento de sus poblaciones altera el equilibrio ecológico de los arrecifes y merma su capacidad para recuperarse del estrés térmico, lo que amenaza al 63% de los ecosistemas de arrecifes de coral.
Además, el organismo ha identificado como amenazas para estos ecosistemas el desarrollo costero, la contaminación, el turismo masivo, el desarrollo industrial, la acuicultura, las tormentas más frecuentes, las inundaciones de agua dulce y las plagas de la corona de espinas (estrella de mar), ya que "impulsan la degradación de los arrecifes y los desequilibrios ecológicos".
"Esta evaluación demuestra lo urgente e importante que es recortar las emisiones de gases de efecto invernadero. Al mismo tiempo, las autoridades nacionales y locales deben actuar. Al mantener las aguas costeras limpias y libres de contaminación y garantizar una pesca sostenible, pueden dar a los arrecifes de coral y a otros ecosistemas --como las praderas marinas y los manglares-- las mejores probabilidades de supervivencia", ha añadido el doctor Mishal Gudka, director de Investigación en CORDIO África Oriental, investigador en la Universidad de Melbourne y responsable científico de la evaluación global de la Lista Roja de Ecosistemas de Arrecifes de Coral de la UICN.
En la elaboración de esta evaluación han participado más de 250 expertos y se han analizado arrecifes de más de 80 países y territorios. Además de este análisis, la UICN ha reevaluado recientemente el estado de 892 especies de corales constructores de arrecifes en la Lista Roja de Especies Amenazadas y ha determinado que el 44% se encuentra bajo amenaza de extinción. "Ambas evaluaciones resultan complementarias: una mide el riesgo de perder especies individuales de coral y la otra, el riesgo de perder los arrecifes de coral en tanto que ecosistemas funcionales", ha especificado.