El Papa propone en una homilía preparada antes de su ingreso "castidad" para parejas jóvenes y familias "fuertes"

Anima a recuperar el hábito de rezar en familia antes de las comidas o al final del día: "Se ha debilitado mucho"

El Papa entrando al Hospital Gemelli de Roma.
El Papa entrando al Hospital Gemelli de Roma. - Angelo Carconi / Zuma Press / Europa Press
Europa Press Sociedad
Publicado: miércoles, 14 octubre 2026 14:01

MADRID, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Papa León XIV ha invitado a educar en la "castidad" a las parejas jóvenes que se preparan para el matrimonio y ha subrayado la necesidad de "familias fuertes, abiertas al don de los hijos". Así se puede leer en la homilía preparada por el Pontífice para la misa final de la cumbre sobre la familia, celebrada durante la última semana en el Vaticano con motivo del décimo aniversario de la publicación de la exhortación del Papa Francisco 'Amoris laetitia'.

El texto ha sido leído este miércoles por el decano del Colegio Cardenalicio, el cardenal Luis Antonio Tagle. León XIV había dejado preparada la homilía antes de ser ingresado en el Hospital Policlínico Gemelli, para la extirpación de un tumor maligno del pulmón.

"El Papa Francisco subrayó que ninguna unión precaria o cerrada a la transmisión de la vida (...) garantiza el futuro de la sociedad. Sin familias fuertes, abiertas al don de los hijos, atentas a su educación y crecimiento, el mundo no tiene futuro", señala el Papa Robert Prevost, en su homilía.

Además, citando Amoris Laetitia, exhorta a "educar a los jóvenes que se preparan para el matrimonio, enseñándoles 'la importancia de las virtudes', entre las que se otorga un lugar especial a la castidad, 'una condición preciosa para el crecimiento genuino del amor interpersonal'".

En este sentido, elogia los programas emprendidos a nivel parroquial o pastoral, pero advierte de que estos proyectos por sí solos "no bastan" si no van precedidos y apoyados por "una educación en el amor que acompañe todo crecimiento, desde la infancia".

Para el Papa, "la verdadera alegría del amor" es "una lenta fusión de ambos esposos, en la que la singularidad de uno florece, en el don, a través de la presencia del otro".

Además, cita al Papa Francisco para observar que "aprender a amar a alguien no es algo que se improvisa ni puede ser el objetivo de un breve curso previo a la celebración del matrimonio". "En realidad, toda persona se prepara para el matrimonio desde que nace y todo lo que un joven experimenta en la familia debe contribuir a hacerlo capaz de un compromiso pleno y definitivo", añade.

PRIMERA ESCUELA DE AFECTO, CON MOMENTOS DE LUCHA Y FALLOS

En concreto, precisa que "la caridad doméstica concreta y con sus momentos de lucha, errores y fallos, pero maravillosa en su impredecible rutina diaria" es "la primera escuela del afecto". Por ello, subraya que "merecen ser valorados y apoyados" los "esfuerzos de tantas familias" en ciudades y pueblos" que viven su vocación "con discreción pero con una fidelidad a veces heroica".

Además, invita a la Iglesia a ser "familia de familias" en un clima de "cuidado mutuo" que llegue a los "jóvenes esposos", a "los padres" que afrontan "los exigentes retos de la crianza" y a "los ancianos, que verán reconocido y valorado su papel como testigos de sabiduría y virtud, incluso cuando su fuerza física disminuya".

"Aquí, incluso los más frágiles, o quienes atraviesan situaciones difíciles y momentos de crisis, encontrarán apoyo y motivación, rodeados de afecto y protegidos del juicio y los prejuicios", recalca León XIV, quien cita la Relatio finalis de la XIV asamblea general del Sínodo de los Obispos en la que se lee que "por muy herida que puede estar una familia, esta puede crecer gracias al amor".

Asimismo, insiste en la necesidad de que la familia respete "los valores de apertura y respeto por la vida, desde la concepción hasta la muerte natural".

También añade que "la familia es un lugar privilegiado de oración" aunque lamenta que "el hábito de rezar juntos en el hogar, antes de las comidas, al principio y al final del día o en ocasiones especiales, se ha debilitado mucho".

"Amoris laetitia nos recuerda que hacerlo es fundamental: 'Hay que enfatizar la importancia de la espiritualidad familiar, de la oración y de la participación en la Eucaristía dominical'", insiste, al tiempo que insta encarecidamente a todos a "redescubrir y promover esta práctica".

COMUNIÓN ECLESIÁSTICA AL PATRIARCA DE BAGDAD DE LOS CALDEOS

Tras pronunciar la homilía, el cardenal Tagle ha cumplido con el "mandato especial" de León XIV de "manifestar públicamente la comunión eclesiástica" que ha concedido a "Su Beatitud Polis III Nona, Patriarca de Bagdad de los caldeos", presente en la misa.

El decano del Colegio Cardenalicio ha recordado que la comunión de un Patriarca con el Sucesor de Pedro "remite a una práctica antigua, que consagraba la unidad en la fe y en la caridad de una Iglesia patriarcal con la Sede de Roma, y ha precisado que "no representa una mera formalidad, sino una realidad viva, que hunde sus raíces en la comunión eucarística, fuente y culmen de la unidad de la Iglesia en Cristo".

"Beatitud, su presencia nos ayuda a comprender mejor nuestro ser Iglesia, comunión en Cristo Señor de Iglesias de diversos ritos y tradiciones en la unidad visiblemente manifestada con el Sucesor de Pedro. Le aseguramos el afecto de toda la Iglesia católica y la oración por los fieles confiados a su cuidado pastoral, que desde hace tiempo son puestos a prueba, pero que se mantienen firmes y, a menudo, heroicos al dar testimonio de la fe en Jesús en medio de muchas adversidades", ha indicado Tagle.

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