Actualizado 02/12/2015 18:07 CET

Sordociegos, el colectivo con discapacidad con más dificultades para votar

Urna electoral en Santiago de Compostela.
EUROPA PRESS

MADRID, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

Las personas sordociegas representan a uno de los colectivos con discapacidad que más dificultades tiene a la hora de ejercer su derecho al voto, sobre todo en el acceso a la información y a las propuestas de los partidos políticos.

"No lo tenemos fácil porque nos encontramos con una doble barrera", admite en declaraciones a Europa Press el presidente de la a Federación de Asociaciones de Personas Sordociegas (FASOCIDE), Francisco Javier Trigueros, que advierte de que las barreras son aún mayores cuando se trata de personas que viven en el medio rural.

Según explica, las personas sordociegas sólo pueden acceder a las webs de los partidos políticos si los textos se adaptan a la línea Braille, que es un dispositivo que muestra de forma táctil la información que un lector sin discapacidad visual leería en una pantalla. "Es la única vía de acceso a la información en Internet", apunta.

A la hora de emitir el voto, pueden pedir el 'kit de voto accesible', que reciben en casa con las distintas papeletas y su explicación en Braille y la votación se puede enviar por correo ordinario o acudiendo al colegio electoral acompañadas de un intérprete.

Según Trigueros, la mayoría de los partidos políticos desconocen la realidad de este colectivo de personas sordociegas de las que no existe un censo como tal, pero que hay estudios que las cifran en 7.000, pero el número podría ser aún mayor porque es un colectivo "muy heterogéneo: Hay personas ciegas y sordas, otras ciegas y con problemas auditivos, otras que tiene problemas visuales y auditivos combinados".

La sordoceguera es una discapacidad que resulta de la combinación de dos deficiencias sensoriales, que genera en las personas que la padecen, según indica esta organización, problemas de comunicación únicos y necesidades especiales derivadas de la dificultad para percibir de manera global, conocer, y por tanto interesarse y desenvolverse en su entorno.

Por ello, alertan de que es una discapacidad "con entidad propia" y que las personas sordociegas requieren servicios especializados, personal específicamente formado para su atención y métodos especiales de comunicación para hacer frente a las actividades de la vida diaria.