Víctimas de tráfico y automovilistas creen que el descenso de muertos es provisional y piden un plan integral de medidas

El Ministerio del Interior y la DGT hacen balance de los fallecidos en las carre
Eduardo Parra - Europa Press
Publicado 03/01/2019 16:32:21CET

   MADRID, 3 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Las asociaciones de víctimas de accidentes y agrupaciones de automovilistas y motoristas celebran el descenso "provisional" del número de fallecidos en las carreteras españolas durante 2018, pero advierten en declaraciones a Europa Press de que no se puede hablar de un balance "positivo" porque no se atajan las principales causas e instan a poner en marcha un plan integral de medidas.

   Así, desde Stop Accidentes, su presidenta, Ana Novella, celebra que se haya salvado la vida a 18 personas pero considera que la cifra de 1.180 fallecidos en las carreteras españolas en 2018 es "muy elevada" y confía en que "ojalá" se deba a que la seguridad vial se esté poniendo en la "primera línea" en la población.

   Además, considera que el aumento de fallecidos en autovías y autopistas, que ha pasado de 208 en 2017 a 303, es la constatación de que "la velocidad mata, es peligrosa y aumenta la siniestralidad", por lo que pide más concienciación y respeto a las normas de tráfico. Sin embargo, cree que solo con esas medidas no basta y ve una "desgracia" que tenga que ser necesario ir a la sanción y la represión, pero, en su opinión, es preferible "llenar las carreteras de radares antes que de cadáveres".

   De este modo, apuesta por aumentar la formación en señalización de accidentes, en seguridad vial y en no violencia vial con medidas que, aunque "no son agradables porque suponen más sanciones" y no deben verse como meramente recaudatorias sino como un paso para evitar siniestros y muertes. En ese sentido, confía en que la reducción a 90 kilómetros por hora en vías convencionales --que entrará en vigor en las próximas semanas-- contribuirá a reducir las víctimas, pero reclama un enfoque integral del conjunto de carreteras.

   Por su parte, el presidente de la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes (DIA), Francisco Canes, califica el balance provisional de "negativo" porque por mucho que hayan descendido las víctimas en un 1,5 por ciento, no es "significativo".

   Igualmente, pide a la Dirección General de Tráfico que "redoble los esfuerzos para revertir esta situación" y que la reducción a 90 kilómetros en vías secundarias se acometa de forma homogénea en el conjunto de la red; que aumenten las sanciones por el uso del móvil al volante así como las inversiones en infraestructuras y mejora de carreteras.

   Otras de las propuestas de la organización pasan por instalar bandas rugosas en las carreteras; aumentar la dotación de la Guardia Civil de Tráfico; establecer como obligatorias horas de concienciación vial en las aulas y fomentar el conocimiento del protocolo 'proteger, avisar y socorrer' (PAS).

2018 UN MAL DATO PROVISIONAL Y PEOR EL DEFINITIVO

   En todo caso, a la espera de conocer los datos provisionales que la organización vaticina que aumentarán, "se miren como se miren, los datos de siniestralidad vial de 2018 son malos" en línea conlos últimos años.

Por su parte, desde el Real Automóvil Club de España (RACE) celebran el descenso en el número de fallecidos pero piden un Plan Nacional de Seguridad Vial que incluya una mayor inversión en infraestructuras, impulsar las campañas de concienciación, mejorar la formación de los conductores para reducir "aún más" el número de víctimas en las carreteras españolas.

   Asimismo, el club automovilístico insta a poner en marcha medidas para renovar el parque automovilístico hacia uno "más seguro y eficiente" y situar el problema de la seguridad vial entre los elementos "principales" de la agenda política, tanto nacional, como autonómica, provincial y local.

   Otras de las medidas que plantea pasa por elaborar un mapa de ubicación de radares para que estos se sitúen de cara a la prevención de la siniestralidad; fomentar la circulación por las vías de alta capacidad; aumentar la inversión en carreteras secundarias y un plan de infraestrucuras para vías frecuentadas por usuarios vulnerables y un plan de mejora de la formación vial, así como incrementar la inversión en investigación vial para conocer las causas de los siniestros.

   En esta línea, el presidente de la asociación de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, critica el hecho de que se faciliten estos datos solo dos días después de empezar el año porque los datos son "tan provisionales" que ha augurado que cuando se conozcan las cifras definitivas, el número de muertos no solo no habrá disminuido, sino que será aún mayor que el del año pasado y ve detrás de la publicación de estos datos una mera intención política.

   Por tanto, toma estos datos con "mucha precaución" porque podrían deberse a "parches" o meras "medidas aisladas" en vez de a un plan "estratégico" de la seguridad vial con medidas cuantificadas y objetivos claros. "Volvemos a cometer el error de convertirnos en meros contables de accidentes y víctimas. El ministro no explica por qué se ha producido ni qué objetivos o medidas concretas pretende tras dar a concoer estos datos", estima.

   Por ello, afea la falta de un plan de seguridad vial bien definido y recuerda que esa fue precisamente la "clave" del éxito de la actuación del primer gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con Pere Navarro a la cabeza de un plan que incluía medidas como el carnet por puntos.

   En su opinión, la limitación genérica de la velocidad fomenta la "perezosa actuación" de la administración que en vez de analizar tramo a tramo las vías da "café para todos" y reduce la velocidad en toda la red de carreteras en vez de analizar los distintos tramos de carreteras y aplicar medidas específicas.

    "Ninguno" de los 12 países europeos con límite de 90 kilómstros por hora tiene una tasa de mortalidad "mejor" que la de España, afirma, al tiempo que ha asegurado que el exceso de velocidad no está presente en más que el 2 por ciento de los accidentes.

   Por el contrario, el presidente de Mutua Motera, Juan Manuel Reyes, celebra el descenso "si se confirma" porque desde 2015 "no ha parado de aumentar" las muertes de motoristas en siniestros de tráfico y espera a conocer los datos definitivos y concluyentes para ver si esta reducción supone o no un cambio de tendencia.

   En este contexto, ha destacado que era necesario trabajar en políticas de seguridad vial "claras" ya que estas se habían perdido en los últimos años y ven en la vuelta de Pere Navarro a la cabeza de la DGT el regreso al trabajo "firme" en beneficio de la seguridad vial de los motoristas.

   En todo caso, reivindica más trabajo y esfuerzo de las administraciones en formación, mejora de infraestructuras y medidas para evitar muertes de motoristas a medio y largo plazo, colectivos que aportan el mayor número de muertos y lesionados graves al conjunto global a pesar de ser "el más concienciado".

   Finalmente, el balance de 2018 se interpreta en Pons Seguridad Vial como una prolongación de "la tarifa plana de siniestralidad", según Ramón Ledesma, asesor de esta empresa dedicada a movilidad y seguridad vial. "No podemos hablar de un cambio de tendencia", afirma este experto, aunque detecta cambios que pueden convertir 2019 "en el punto de inflexión de los próximos años".

   Según Ledesma, la aprobación por parte del Gobierno del límite de velocidad a 90 kilómetros por hora en las carreteras convencionales, "donde está el 80 por ciento de la siniestralidad" podrá suponer el mayor cambio de los últimos años. "Además, los medios de comunicación han vuelto a hablar de seguridad vial, porque cuando se habla de seguridad vial se traslada al comportamiento de los conductores, tiene un efecto automático, aunque no sirve de nada si no viene acompañado de decisiones políticas", concluye.

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