Barcelona, 10 de septiembre de 2026.
Con el inicio de un nuevo curso universitario, estudiantes y familias tienen que afrontar numerosos gastos. A los costes de la matrícula, la vivienda o la manutención se suman los del desplazamiento. Ir solo en coche a la universidad puede suponer 830 euros por curso de media, según un análisis de 20.000 rutas recurrentes de 2.000 estudiantes-conductores en España realizado por la startup especializada en movilidad compartida inteligente Waiis.
Ante esta situación, son cada vez más los universitarios que optan por el coche compartido, una opción que permite reducir los costes entre un 30 y un 60% por trayecto. Además del ahorro en combustible, aparcamiento o peajes, compartir coche tiene otras ventajas, según los expertos.
El estudio señala que el conductor recorre una media de 20 kilómetros para llegar al campus. Para los estudiantes, familiarizados con las aplicaciones móviles, el hecho de compartir vehículo es una forma sencilla, económica y flexible de moverse.
Ante las dificultades de depender exclusivamente del transporte público, los universitarios han encontrado en la movilidad compartida una fórmula de ahorro que cada vez gana más terreno entre los jóvenes.