Enfundado en su chaqueta de cuero y con sus gafas de sol negras Arnold Schwazenegger aterroriza a los fans. Perfectamente caraterizado como Terminator el actor caminó por las calles de Los Ángeles y simuló ser una estatua de cera en el Museo Madame Tussauds, donde dio algún que otro susto a los visitantes. Eso sí, todo por una buena causa.