La consejera de Sanidad, Verónica Casado, ha reclamado que se blinde la financiación en Sanidad con una inversión que alcance el siete por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) y que, de ese siete por ciento, un 20 se dedique a Atención Primaria, porque "la postpandemia también obliga a seguir trabajando para mejorar el sistema".