Prospecciones geológicas en Grazalema. - AYUNTAMIENTO DE GRAZALEMA
GRAZALEMA (CÁDIZ), 20 (EUROPA PRESS)
El pueblo de Grazalema, en la Sierra de Cádiz, está ejecutando estos días nuevas catas de su suelo para prevenir posibles daños que pudieran producirse con la llegada de las lluvias, y que están siendo realizadas por geólogos de la Universidad de Granada.
En un comunicado, el Ayuntamiento de Grazalema ha explicado que estas catas "son esenciales para diseñar las propuestas de actuación y las obras" en sus calles, siendo los técnicos los que están señalando los lugares donde deben realizarse estas prospecciones geotécnicas.
Con esa información, se definirán los proyectos previstos y futuros en el pueblo, que se trabajan en paralelo con arquitectos, ingenieros, hidrólogos o geofísicos.
Al respecto, el alcalde, Carlos Javier García, ha señalado que son tareas "necesarias" para su pueblo ya que esto permitirá que no se "abran" las calles "de cualquier manera". "Aquí no es que debamos especialmente reformar destrozos, aquí vamos a intentar prevenir, y eso es menos sencillo que arreglar algo", ha dicho.
Los geólogos de la Universidad de Granada lleva participando en prospecciones del suelo desde el pasado mes de marzo, cuando Grazalema tuvo que ser evacuada al completo debido a los efectos de un tren de borrascas que dejó más de 600 litros de precipitaciones acumuladas en apenas dos días, la mitad de lo que cayó en todo el mes de enero, que fueron 1.293 litros.
Esta elevada cantidad provocó que el subsuelo no fuera capaz de absorber más agua de lluvia, haciendo que esta saliera a la superficie y corriera sin descanso por las calles del municipio serrano e incluso apareciera por enchufes, salideros y paredes de sus casas.
Ante esta situación, se evacuó a más de 1.600 personas, que permanecieron fuera de sus hogares más de 11 días. Mientras tanto, y una vez finalizado el episodio de lluvias, se iniciaron las primeras prospecciones geológicas para determinar la estabilidad del suelo. Estas primeras tareas sirvieron para ir permitiendo de forma escalonada la vuelta a casa de los vecinos desalojados.