Actualizado 27/08/2010 17:00 CET

Una investigadora afirma que Internet ha abierto la frontera entre el aprendizaje formal y el informal

La investigadora María Tíscar Lara
EP/UNIA

BAEZA (JAÉN), 27 Ago. (EUROPA PRESS) -

La investigadora María Tíscar Lara, que participa en el ciclo de ponencias "Edupunk, educación expandida y entornos personalizados de aprendizaje" de los cursos de verano que la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) organiza en Baeza (Jaén), ha asegurado que el uso masivo de Internet ha diluido las frontera entre el aprendizaje formal y el informal, esto es, el que tiene lugar fuera de las clases tradicionales.

"El aula ha salido a la red y la red ha entrado en el aula. Es muy difícil separar estos dos ámbitos. ¿Cómo aprendemos hoy?, ¿voy a un libro, acudo a foros, veo alguna presentación en Internet, un vídeo, o me apunto a un curso? Hay que darse cuenta de que son entornos muy híbridos", reflexionó Tíscar, en declaraciones a los periodistas.

La ponente, que es vicedecana de Cultura Digital de la Escuela de Organización Industrial, defendió el rendimiento pedagógico de las redes sociales, que centran buena parte del curso: "Ya hay profesores que las emplean de manera intensiva. Están conectados con los alumnos, y comparten enlaces y contenidos. Se trata de extender el aprendizaje, de fortalecer los vínculos".

Lara ofreció su opinión sobre el papel que le corresponde al docente en un panorama educativo caracterizado por el empuje de las nuevas tecnologías: "Sigue teniendo un espacio fundamental, si bien tiene que cambiar su dinámica de trabajo. Ya no puede actuar como el único transmisor del conocimiento. La información ya está disponible en Internet. El profesor tiene que acompañar al alumno en la búsqueda de esa información. Ha de aportar estrategias y herramientas." La investigadora argumentó que a más contenidos, "más necesidad de esclarecer la calidad de los datos".

"Las nuevas competencias profesionales tienen que ver con la capacidad para ser rápido en el acceso a la información. No necesitamos tanto tener conocimientos memorizados, sino conocer habilidades, saber cómo buscar, manejar los contenidos de forma eficaz. También hay que enseñar a los alumnos a trabajar con otros. El mundo es tan complejo que no lo puede resolver cada uno en su ámbito, de manera aislada. Cada vez necesitamos equipos más multidisciplinares", señaló la ponente.

Una de las mayores dificultades con las que se encuentra este nuevo concepto de educación expandida, reconoció Lara, se refiere a la evaluación, pues la mayoría de las actividades vinculadas a las nuevas tecnologías se basan en la "diversidad". Si el profesor ya no es la única fuente de información, no tiene sentido que sea la única fuente de evaluación: "Se pueden diseñar actividades donde unos se evalúan a otros. Es la evaluación social o a pares, donde se generan escalas en las que el profesor interviene, pero no tiene toda la responsabilidad. Hay otros indicadores, que son sociales y que trascienden del aula", detalló la conferenciante.

Lara puso como ejemplo una actividad planteada en un curso de Literatura de la Universidad de British Columbia. Los alumnos tenían que escribir un artículo, sobre uno de los autores estudiados en clase, en Wikipedia. El objetivo era que el trabajo fuera de los más y mejores referenciados en la red: "Eso hizo que los estudiantes trabajaran muchísimo para un público masivo, que es el que en realidad estaba evaluando. Es algo útil, ya no se trata de recoger veinte resúmenes del mismo libro. Se pone otro ladrillo más en una creación colectiva. Se rellena un vacío. Era una actividad real, significativa y útil", arguyó Lara.