Archivo - Ciudad de la Justicia de Málaga. Fachada - EUROPA PRESS - Archivo
MÁLAGA 24 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia de Málaga ha condenado a once años y siete meses de prisión a un hombre por asestar varias puñaladas con un cuchillo y golpes con una piedra a un conocido, al que abandonó malherido, tras robarle 40 euros y sus pertenencias, en un descampado cerca de una vivienda abandonada a donde habían llegado juntos.
Según la sentencia de la Sección Primera de Málaga, a la que ha tenido acceso Europa Press, el acusado concertó una cita con la víctima con la finalidad de mantener relaciones sexuales a cambio de dinero, para lo que ambos se fueron a una casa abandonada en un diseminado de una localidad malagueña.
Una vez allí, en el interior de la vivienda abandonada, el procesado sacó un cuchillo de hoja larga para esgrimirlo contra la víctima al mismo tiempo que le pedía que le entregara la tarjeta de crédito y el pin de la misma, "con la clara intención de obtener un enriquecimiento ilícito", señala la resolución.
Al decirle este que sólo tenía 40 euros en su vehículo, salieron de la casa hasta el coche, insistiendo en que le diera la tarjeta y el pin, pero al decirle que no tenía tarjeta, el procesado comenzó a golpear el vehículo con el cuchillo y luego a la víctima, que había conseguido salir corriendo por el camino.
Después de forcejear para evitar que siguiera dándole puñaladas con el cuchillo, la víctima logró arrebatarle el arma y arrojarla hacia unos matorrales. Pero, aún así, señala la sentencia, a pesar de verse desprendido del cuchillo, el acusado cogió una piedra y golpeó con esta en la cabeza al otro.
El procesado salió huyendo del lugar con el dinero, el teléfono móvil y las llaves del coche; mientras que el perjudicado, "malherido", se quedó allí y "prendió fuego a su vehículo para alertar a terceras personas y para calentarse", siendo asistido a la mañana siguiente por una persona que pasó por la zona. Por estos hechos, sufrió lesiones.
Las puñaladas propinadas, se declara probado en la sentencia, llevaron consigo "un riesgo vital puesto pudieron afectar a órganos vitales, como el corazón y el pulmón"; además de "la fuerza del golpe". "La muerte no se produjo de forma inmediata porque las puñaladas fueron amortiguadas por la estructura ósea de la caja torácica", apunta.
Además, la muerte también pudo haberse producido "más tarde como consecuencia de las graves heridas sufridas por la víctima al quedar ésta abandonada sin auxilio y totalmente desvalida". Es por ello que, para la Sala, "la acción homicida del acusado no llegó a consumarse, quedando en grado de tentativa".
La víctima declaró que conocía al acusado de otros encuentros y que una vez en el descampado este lo amenazó con un cuchillo pidiéndole dinero y lo agredió con el cuchillo y con una piedra, tras lo que huyó del lugar; mientras que la versión de los hechos del acusado es que él lo único que hizo fue defenderse.
Pero, para el Tribunal, "no consta acreditado que el denunciante le atacara y pusiera en peligro su vida o su integridad física; ni siquiera su indemnidad sexual", punto en el que señala que "no sufrió ningún tipo de lesión, salvo un mordisco en un dedo que le dio la víctima, "lo que evidencia que era esta quien se defendía".
Por estos hechos, se condenó al hombre por un delito de homicidio en grado de tentativa a la pena de ocho años de prisión, así como la prohibición de acercarse a la víctima o comunicarse con ella durante diez años; además de por otro delito de robo con violencia, a la pena de tres años y siete meses de prisión. Asimismo, se le impuso el pago de una indemnización a la víctima con 3.813 euros por las lesiones y 6.500 euros por la secuelas.