Archivo - Imagen de archivo de armas intervenidas junto a un centro de producción de marihuana en la provincia de Granada. - GUARDIA CIVIL - Archivo
GRANADA 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil ha intervenido 49 armas de fuego desde el inicio del 'Servicio de Alto Impacto' en la provincia de Granada, el pasado 16 de septiembre, y hasta el 21 de octubre.
Así lo ha dado a conocer el cuerpo armado, que detalla que el balance se corresponde con la incautación de un total de 40 pistolas, un revólver, cinco escopetas, un rifle y un fusil de asalto CETME.
A estas armas se suman 26 armas de aire o gas comprimido, entre carabinas y pistolas, cuatro pistolas detonadoras, cuatro dispositivos eléctricos tipo táser, un arco y una escopeta simulada, además de numerosos cargadores y abundante munición de diferentes calibres.
La Benemérita expone que la retirada de este armamento constituye uno de los resultados más relevantes del dispositivo y permite reducir su disponibilidad en entornos relacionados con el cultivo y tráfico de marihuana y otros delitos asociados, evitando que pueda incrementar la capacidad de intimidación o violencia de personas y grupos vinculados a actividades delictivas.
TREINTA Y TRES PISTOLAS GLOCK 19 EN UNA SOLA INTERVENCIÓN
Una de las actuaciones más relevantes se produjo el pasado 8 de octubre, cuando la Guardia Civil interceptó en la autovía A-44, a la altura del municipio de Las Gabias, un vehículo que transportaba 33 pistolas Glock 19, todas ellas en buen estado de conservación.
El conductor fue detenido y el hallazgo precipitó la explotación de una investigación sobre una organización presuntamente relacionada con el intercambio de marihuana por armas de fuego.
Para el cuerpo, la importancia de esta intervención radica tanto en el elevado número de armas localizadas en un único vehículo como en el riesgo que habría supuesto su eventual distribución en circuitos delictivos.
A esta remesa se suma una pistola Glock 17 intervenida el 30 de septiembre durante otra de las actuaciones desarrolladas en el marco del dispositivo. En total, 40 de las 49 armas de fuego recuperadas son pistolas.
UN FUSIL CETME Y ARMAS OCULTAS
Entre las armas de fuego intervenidas figura un fusil de asalto CETME localizado el 15 de octubre en Pinos Puente, en perfecto estado de conservación, con el cargador municionado y un cartucho alojado en la recámara. En la actuación también se intervino una pistola, varios cargadores y abundante munición de distintos calibres.
En otras actuaciones desarrolladas también en Pinos Puente, los agentes localizaron además tres armas cortas ocultas en el interior de una hormigonera situada en la vía pública, acompañadas de sus cargadores y alrededor de 150 cartuchos.
Frente al lugar donde se encontraba la hormigonera se localizó además un acceso oculto bajo una alacena que comunicaba con un espacio destinado al cultivo de marihuana.
EPISODIOS QUE ILUSTRAN EL RIESGO ASOCIADO A LAS ARMAS
Al margen de las actuaciones específicas del 'Servicio de Alto Impacto', algunos hechos recientes investigados por la Guardia Civil sirven para ilustrar las consecuencias que puede tener la presencia de armas en la calle.
Así, en Pulianas, una menor de 17 años resultó herida tras ser alcanzada por un disparo efectuado con una pistola Glock del calibre 9 mm. El presunto autor fue sorprendido pistola en mano por los guardias civiles que acudieron al lugar para reducirlo y detenerlo.
El 18 de octubre, un hombre de 32 años resultó herido por arma de fuego en un episodio ocurrido en Pinos Puente, hechos que están siendo investigados.
Además, el 3 de septiembre en Fuente Vaqueros, una joven resultó gravemente herida tras recibir el impacto de un proyectil disparado con un arma de aire comprimido. La posterior investigación permitió identificar y detener al presunto autor e intervenir varias armas de este tipo.
ARMAS DE AIRE O GAS COMPRIMIDO Y DETONADORAS
La Guardia Civil señala que las 26 armas de aire o gas comprimido intervenidas en la provincia de Granada también presentan una especial relevancia.
Así, determinados modelos actuales, especialmente algunas carabinas de última generación, pueden desarrollar una elevada capacidad lesiva y provocar heridas graves, dependiendo de factores como la potencia del arma, el proyectil empleado, la distancia y la zona del cuerpo alcanzada.
Para la Benemérita, el caso de Fuente Vaqueros constituye un ejemplo concreto de la capacidad lesiva que pueden alcanzar este tipo de armas.