El presidente de Gestores Culturales de Andalucía (GECA) Rafael Morales durante la inauguración 'Diseño, planificación y producción de eventos culturales'.
El presidente de Gestores Culturales de Andalucía (GECA) Rafael Morales durante la inauguración 'Diseño, planificación y producción de eventos culturales'. - EUROPA PRESS
Actualizado: lunes, 18 julio 2022 19:17

CARMONA (SEVILLA), 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Gestores Culturales de Andalucía (GECA) Rafael Morales ha afirmado en los cursos de verano de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) que "ha hecho mucho daño" el concepto de que la cultura es "un sector subvencionado", lo cual ha recalcado que "no es cierto".

En la inauguración del seminario 'Diseño, planificación y producción de eventos culturales', la cabeza visible de la GECA ha asegurado a Europa Press que la cultura "no es un sector subvencionado" y que "da más de lo que recibe".

"En España aporta el 3,2% al Producto Interior Bruto (PIB), riqueza pura y dura", ha dicho Morales, que a su vez se ha referido a otros sectores que "reciben apoyos multimillonarios" como son "la ganadería, la construcción o la minería", si bien ha mostrado su conformidad a que estas industrias reciban su soporte aunque el de la cultura sea "incomparable".

Estas palabras vienen a raíz del rechazo parlamentario a la Iniciativa Legislativa Popular propuesta por ayuntamientos el pasado mes de abril, sobre la cual el doctor en Filología Hispánica ha comentado lo siguiente: "Estamos esperando que se produzca la formación del nuevo gobierno en Andalucía, por lo que en cuanto podamos vamos a solicitar una reunión; vamos a ponerle el texto que redactamos en el sector y que luego pasó por muchos filtros jurídicos y finalmente por un acabado técnico jurídico impecable".

"Vamos a decirle que ese texto no representa a ninguna ideología ni a ningún partido, sino que representa el sentir, las demandas y necesidades del sector", ha subrayado el invitado al curso, que además ha recalcado que "no es fácil que el sector se una para crear un proyecto cultural común" y que el hecho de que reconozcan derechos culturales a la ciudadanía es "una necesidad".

Por otro lado, ha expresado que se trata de "una rutina por la cual todo se empieza mirar desde la lupa partidista" el hecho de que la propuesta se encuentre con obstáculos; ha incidido en que consiste en "darle forma desde una visión abierta y normativa a una regulación de la cultura".

En este sentido, el gestor cultural del Ayuntamiento de Cortegana (Huelva) se ha esmerado en trasmitir que no es una regulación que "constriña ni la creatividad, ni a la administración pública en su acción y mucho menos a las empresas creativas y culturales".

A colación de que la cultura no tenga la categoría de esencial, Morales ha lamentado que "la cultura históricamente en este país no ha tenido el tratamiento que debiera. Ves otros países de nuestro entorno y el tratamiento que ha recibido la cultura ha sido más riguroso".

"Aquí ha estado demasiadas veces expuesta al devenir político, no solo de diferentes partidos, sino por cambios incluso dentro de los mismos", ha aclarado el ponente, que posteriormente ha añadido que "por razones históricas y sociológicas la cultura se ha volcado hacia un lado o hacia otro en un ámbito político", lo cual genera mucha "insatisfacción y frustración".

El docente, que ha opinado que "las cosas cambian" y que "el texto está ahí" pese a la negativa reciente por parte del Ejecutivo andaluz, ha advertido lo que puede suponer para los andaluces en caso de que la iniciativa no salga adelante: "Seguiremos en el limbo. La educación es un derecho y existe la ley de educación; la vivienda es un derecho y existe la ley de vivienda. No se puede creer que no hay que especificar más por estar reconocida la importancia de la cultura en el Estatuto de Autonomía y la Constitución".

LA CULTURA TRAS LA PANDEMIA

Sobre los retos a conseguir que aguardan a la cultura una vez recuperada la normalidad, Morales se ha pronunciado: "Yo creo que hay dos retos fundamentales. El primero es la transformación digital de la cultura incluso en artes muy vinculadas a lo ceremonial o a lo artesanal, como las empresas circenses, que están haciendo un trabajo potente para entrar en esa era digital en la que ya estábamos, pero que la pandemia ha acelerado; hay que buscar nuevos caminos por el ámbito digital, no solo el cine y lo audiovisual sino artes más ceremoniales o vinculadas al acto en vivo".

"Otro reto es la una reordenación y una regulación jurídica de nuestro sector. La cultura no puede estar siempre cambiando las cosas sin que haya un marco referencial, es decir, una ley", ha finalizado.

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