Archivo - Detalle de una pescadería. Imagen de archivo - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
SEVILLA 14 Oct. (EUROPA PRESS) -
UGT Andalucía ha expuesto que los datos del IPC de septiembre vuelven a evidenciar una contradicción que resulta cada vez más difícil de sostener ya que la economía genera riqueza pero demasiados trabajadores no perciben una mejora equivalente en sus condiciones de vida.
Según han informado UGT-A y CCOO-A en un audio, "el crecimiento económico no puede convertirse en una buena noticia únicamente para los balances empresariales, debe notarse también en las nóminas, en la capacidad de ahorro de las familias y en la posibilidad de afrontar los gastos cotidianos sin vivir permanentemente pendientes de llegar a final de mes", ha afirmado UGT-A.
Por su parte, el Secretario de Condiciones de Trabajo de CCOO de Andalucía, José Antonio Frejo, ha criticado la situación salarial de los trabajadores andaluces, señalando que "no es de recibo que la clase trabajadora andaluza trabaje a pérdidas más de la mitad del año, puesto que el índice de precios al consumo supera con creces los incrementos salariales de los convenios colectivos".
Asimismo, el representante sindical ha exigido al Gobierno de la Junta de Andalucía que "active y cumpla la Ley de Vivienda para comenzar con un control efectivo de los precios de la misma, que haga más accesibles opciones habitacionales a las personas trabajadoras".
Para UGT-A, el problema no es solo cuánto suben los precios, sino también cuánto cobran los trabajadores y cómo se distribuye la riqueza que contribuyen a generar. "No podemos aceptar que, mientras la actividad económica avanza, los salarios resulten insuficientes para afrontar gastos tan elementales como la alimentación, la electricidad o la vivienda".
De este modo, "si las empresas generan más riqueza, los trabajadores tienen derecho a participar de ella". Por tanto, "esa participación debe traducirse en salarios dignos, estabilidad laboral y una mejora real del poder adquisitivo". Por eso, desde UGT-A han reclamado que la negociación colectiva vuelva a desempeñar un papel central en la distribución de la riqueza.
Por otro lado, el sindicato ha destacado que el nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva debe ofrecer respuestas salariales ambiciosas, capaces de recuperar el poder adquisitivo y garantizar que los incrementos de los beneficios empresariales tengan su correspondiente reflejo en las retribuciones.
"Esta exigencia resulta especialmente importante en Andalucía, donde los salarios se han situado históricamente por debajo de la media estatal", han indicado. "Nuestra comunidad necesita avanzar con mayor intensidad en la mejora de los convenios colectivos, la reducción de la precariedad y la creación de empleo de calidad".
Por tanto, "no se trata únicamente de que los salarios suban sino de que permitan vivir con dignidad". Porque "no puede ser normal que tener trabajo no garantice una vivienda". Así, "el acceso a una vivienda digna no puede convertirse en un privilegio reservado a quienes disponen de rentas elevadas. Sin embargo, "cada vez son más las personas que, pese a contar con un empleo, no pueden afrontar un alquiler, acceder a una hipoteca o emanciparse", ha señalado.
Desde UGT-A han insistido en que las administraciones públicas deben asumir su responsabilidad y situar la vivienda entre sus prioridades políticas. "Es necesario incrementar el parque público de vivienda, impulsar el alquiler asequible, combatir las prácticas especulativas y garantizar medidas de protección para los hogares más vulnerables".
Al hilo, CCOO-A ha añadido que "la Junta de Andalucía no puede permanecer ajena a esta realidad, debe ejercer plenamente sus competencias y poner en marcha políticas eficaces que permitan garantizar el acceso a un derecho básico". La situación actual demuestra que no basta con abordar de manera aislada el encarecimiento de la cesta de la compra, la evolución de los salarios o las dificultades de acceso a la vivienda. "Son problemas estrechamente relacionados que están condicionando la calidad de vida de la población trabajadora".
"De poco sirve lograr incrementos salariales si el coste de los bienes y servicios esenciales absorbe inmediatamente esas mejoras". Pero, para el sindicato tampoco es suficiente contener determinados precios si los salarios continúan siendo demasiado bajos para garantizar unas condiciones de vida dignas.
Por eso, UGT-A ha pedido una respuesta coordinada que combine subidas salariales, políticas públicas de vivienda, medidas frente al encarecimiento de los productos básicos y un reparto más equilibrado de los beneficios empresariales. "La moderación salarial no puede seguir planteándose como la respuesta recurrente a los problemas económicos, los trabajadores no pueden ser siempre quienes asuman el mayor esfuerzo".
EL 11 DE NOVIEMBRE, UNA RESPUESTA FRENTE A PROBLEMAS QUE NO PUEDEN SEGUIR ESPERANDO
En este contexto, la convocatoria de huelga general del próximo 11 de noviembre adquiere una especial relevancia. La movilización constituye una respuesta sindical a una realidad que afecta diariamente a miles de personas: salarios que no alcanzan, viviendas inaccesibles y precios que continúan reduciendo la capacidad económica de las familias.
Desde UGT-A han defendido que esta convocatoria debe servir para situar en el centro del debate público las necesidades reales de la ciudadanía y exigir compromisos efectivos a las empresas y a las administraciones. "No estamos hablando de cifras abstractas ni de indicadores económicos alejados de la realidad, estamos hablando de trabajadores que, después de cumplir con su jornada laboral, siguen teniendo dificultades para llenar la nevera, pagar el alquiler o afrontar los recibos".
Por su parte, desde CCOO-A han justificado la convocatoria de huelga general para el 11 de noviembre afirmando que "la situación actual de los precios justifica de manera más que sobrada la convocatoria por parte de Comisión Obrera de una huelga general para el día 11 de noviembre".
Por último, Frejo ha reclamado a las patronales que demuestren "un mayor compromiso en las mesas negociadoras para un reparto justo de sus más que sobrados e históricos beneficios".