Publicado 26/01/2021 15:48CET

El acusado de abusar de su compañero del psiquiátrico lo niega: No pasó "nada de nada"

Acusado abusar sexualmente al compañero de habitación del psiquiátrico en el que estaban internados
Acusado abusar sexualmente al compañero de habitación del psiquiátrico en el que estaban internados - EUROPA PRESS

La víctima reafirma la denuncia

SANTANDER, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

El acusado de abusar sexualmente de su compañero de habitación en el pisquiátrico de Cantabria en el que estaban internados ha negado este martes los hechos y ha asegurado que no pasó "nada de nada". "En ningún momento", ha zanjado.

Lo ha aseverado así en el juicio celebrado contra él en la Audiencia Provincial, durante el interrogatorio en el que el procesado solo ha contestado a preguntas de su abogada, no de la fiscal.

Tras la vista oral, en la Sección Primera y que ha quedado vista para sentencia, acusación pública y defensa han elevado a definitivas sus conclusiones, manteniendo los 14 años de cárcel y la libre absolución que, respectivamente, interesaban.

El implicado, diagnosticado con una esquizofrenia paranoide, ha relatado que en la noche en que sucedieron los hechos, la del 31 de octubre de 2019, "en ningún momento" se metió en la cama del denunciante, ni le obligó a "nada de nada", mientras que la víctima se ha ratificado en la denuncia.

El acusado ha explicado que durmió "toda la noche", pues además había tomado dos pastillas que tenía pautadas -para regular el estado de ánimo y evitar alteraciones del mismo- y que "puede" tener efectos sedantes e incluso producir disfunción sexual o eréctil, según las forenses que han declarado durante la prueba pericial.

El hombre ha proseguido que a la mañana siguiente se levantó, se duchó y salió del dormitorio para ir a desayunar y tomar la medicación, mientras que su compañero permanecía en la habitación.

Durante el día ha dicho que no coincidió con el denunciante, con el que solía hablar, pero "poca cosa". Y es que él podía salir de las instalaciones y no echaba allí la siesta, de modo que al finalizar la jornada volvió al dormitorio como cualquier otra noche.

De esta forma, ha manifestado tuvo conocimiento de la acusación porque así se lo comunicó el psiquiatra del centro. "Me enteré cuando me citaron para venir al juzgado", ha precisado.

AMENAZA, AGRESIÓN Y MIEDO

Por su parte, la víctima se ha reafirmado en la denuncia, asegurando que el procesado le agredió sexualmente -penetración anal- tras amenazarle, según ha dicho, con estas palabras: "O te agachas para darte por el culo o te doy un paliza".

Y después, ha proseguido, le intimidó en similares términos: "Ahora, si no haces una mamada, te doy una paliza", produciéndose así la felación denunciada.

Este hombre ha indicado que accedió a las pretensiones de su compañero por "miedo", y al día siguiente contó lo sucedido a una auxiliar y enfermera del centro, a partir de lo cual no volvieron a dormir juntos ni a compartir unidad.

A preguntas de la defensa, la víctima ha detallado que la agresión le "dolió muchísimo" y que pese al "temor" a que le pegara, llamó por el timbre que había en la habitación, pero "no vino nadie", agregando además que la puerta "estaba cerrada".

PERSONAL DEL CENTRO

Tras la declaración de denunciado y denunciante, han comparecido los testigos citados por las partes, entre ellos trabajadores del centro donde sucedieron los hechos, en concreto el médico, la enfermera y tres auxiliares de enfermería que estaban de guardia la noche siguiente, cuando la víctima manifestó lo ocurrido.

En general, han coincidido en que previamente a este testimonio no observaron ni se percataron de nada "extraño" o incidencia alguna entre ambos, durante los momentos en que coincidían en zonas comunes de la unidad en la que estaban internados, como el comedor o áreas para fumar, extremos que tampoco habían apreciado con anterioridad.

El personal auxiliar del centro ha explicado que la víctima se dirigió a ellos "a última hora" del día, tras la cena y antes de dormir, para manifestarles que la noche anterior su compañero de habitación le había amenazado y abusado sexualmente de él, por lo que no quería entrar en el dormitorio.

Recuerdan que les comentó la penetración anal, no así la felación, y han señalado que pusieron los hechos en conocimiento de la enfermera y el médico de la unidad, que también han testificado en la vista.

La primera ha indicado que el paciente relató lo ocurrido y manifestó el miedo que sintió entonces y también cuando se disponía a volver a entrar en la habitación -que según ha precisado solo puede cerrar con llave el personal del centro-, momento en el que "sintió la necesidad" de contarlo.

La enfermera ha indicado al respecto que, al igual que a sus compañeros auxiliares, les habló de la penetración anal, no de la felación, que si refirió la médico, que le recuerda "muy lloroso".

Tras contar lo ocurrido, se activó el protocolo establecido en estos casos, para realizar las pertinentes exploraciones y pruebas y dar parte también a la Policía.

La agente encargada del atestado ha explicado que fueron alertados de los hechos por una llamada del director del centro así como que no consideraban "conveniente" el traslado de la víctima a dependencias policiales a declarar debido a su enfermedad.

Así las cosas, una enfermera corroboró por teléfono los hechos manifestados por el afectado, y si bien desde el Cuerpo solicitaron comprobar vestigios biológicos -en ropas de vestir o de cama- no fue posible debido a que habían transcurrido ya "cuatro días" desde lo sucedido y las prendas se habían enviado a la lavandería.

Tampoco pudieron analizar el contenido de cámaras de seguridad, pues solo hay en zonas comunes del psiquiátrico, no en áreas privadas como los dormitorios.

La prueba testifical ha concluido con la declaración de la pareja del acusado, que ha asegurado que llevan junto once años en los que las relaciones sexuales son "siempre" con penetración vaginal y en los que él "nunca" le había manifestado que le gustaran los hombres.

ESQUIZOFRENIA LEVE DEL ACUSADO E INCAPACIDAD DE LA VÍCTIMA

En la pericial, las forenses han corroborado que el acusado tiene diagnosticada una esquizofrenia paranoide que le afectaba de forma "leve" sus capacidades intelectiva y volitiva.

Y de la víctima, judicialmente incapacitada por un cuadro polipatológico de trastornos mentales que afectan a su capacidad de autogobierno, han indicado que tras los hechos denunciados presentaba un cuadro ansioso depresivo que requirió ajustes de medicación farmacológica.

Han agregado que en la exploración practicada en el servicio de Urgencias del Hospital Valdecilla no se apreciaron fisuras o desgarros en la zona anal, algo que no es necesario para que haya una penetración. "Puede producirse dolor, pero no producirse ninguna fisura", han apuntado.

Tampoco encontraron hematomas u otros signos en la boca y que igualmente son independientes de que haya una penetración bucal, ya que la felación "por regla general" no deja ninguna lesión.

Oídas las partes y practicadas las pruebas, fiscal y defensa han elevado a definitivas sus conclusiones, manteniendo la acusación pública que los hechos denunciados constituyen un delito continuado de agresión sexual, con la atenuante analógica de enajenación mental, por lo interesa una condena de 14 años de prisión e indemnización de 10.000 euros a la víctima.

De su lado, la defensa ha insistido en que no haya sentencia condenatoria a la vista de las "dudas" que a su juicio existen en torno a lo denunciado, y por lo que ha vuelto a reclamar la libre absolución de su patrocinado.

En su alegato, ha esgrimido las "muchas inconsistencias" en la versión de la víctima, como que primero refirió solo una penetración anal para "introducir" después la bucal, así como en el "supuesto temor" ante las amenazas y agresión pese a lo cual cerró la puerta, tocó el timbre y se quedó a dormir en la habitación, o que denunciara "casi un día después".

Y al entender que no existe ninguna "prueba remota" o indicios que corroboren la denuncia, ha pedido que en todo caso la condena sea por un delito de agresión sexual, no continuado.

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