Actualizado 31/03/2012 17:56 CET

Mañanes ofrece un liderazgo "sin ataduras ni hipotecas" para "dejar atrás" al PRC y "mirar cara a cara" al PP

Francisco Fernández Mañanes
PSOE

SANTANDER, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -

El candidato a la Secretaría General del PSC-PSOE, Francisco Fernández Mañanes, ha ofrecido a los delegados del 12 Congreso Regional un liderazgo "sin ataduras ni hipotecas", una dirección "fuerte" que cuente "con todos", una estrategia de oposición firme y un proyecto completo de región que "marque claramente la diferencia" con el PP y con el PRC. Mañanes calificó de "insostenible" la situación electoral del PSOE, como tercera fuerza política en Cantabria, y subrayó que "hay que dejar atrás al PRC y mirar al PP cara a cara".

En clara alusión a los regionalistas, socios de gobierno del PSOE durante las dos anteriores legislaturas, Mañanes ha subrayado que el PSOE "no es apéndice de nada ni de nadie, ni subalterno de nada ni de nadie". Y al contrario de lo manifestado por su contrincante en la carrera hacia la Secretaría General, Eva Díaz Tezanos, que sostiene que los ocho años de gobierno socialista han sido buenos para Cantabria pero malos para el partido en términos electorales, Mañanes se ha mostrado "convencido de que lo que es bueno para Cantabria es bueno para el PSOE, y lo que es bueno para el PSOE tiene que serlo para Cantabria".

Mañanes insistió mucho en la situación electoral del partido, que se encuentra en un "mínimo histórico" con el 16% de los votos, nueve alcaldías, siete diputados, un escaño en el Congreso y otro en el Senado, y destacó que el PSOE ha de tener la "ambición" de presidir los gobiernos de progreso de Cantabria. En su opinión, durante los últimos años el partido "no ha funcionado bien", "ha estado abandonado por la prioridad del gobierno, olvidando que sólo un partido fuerte es garantía de poder seguir cambiando las cosas".

Frente a ello, reivindicó la necesidad de dar "un cambio de rumbo" y hacer del PSOE un partido "más participativo, más habitable, más en la calle y más en contacto con la sociedad", además de una alternativa real de gobierno. En clara alusión a su oponente, que también propone un proyecto de cambio, Mañanes advirtió que en política, "la credibilidad es un capital esencial y muy delicado, que se pierde fácilmente cuando se propone algo que no se hizo cuando se tuvo oportunidad de hacerlo durante largo tiempo".

El diputado y portavoz parlamentario en la anterior legislatura "no se resigna a que las cosas sigan como hasta ahora" y frente a la "continuidad" que considera representa su rival, advirtió de que "si no las hacemos de otra manera, es muy probable que los ciudadanos no encuentren motivos para volver a confiar en nosotros". El representante del sector crítico de los socialistas cántabros, que milita en el PSOE "desde los 15 años", se ofreció a liderar ese cambio para revertir la situación que "tristemente" ha llevado al partido a ser la tercera fuerza, perdiendo elecciones cuando había crisis pero también cuando no la había.

"CONTAR CON TODO EL MUNDO"

Mañanes se comprometió a "contar con todo el mundo y no apartar a compañeros porque vienen de no sé dónde o apoyó en el pasado a no sé quién". "Yo no preguntaré a nadie de dónde viene ni dónde estuvo, sino qué propone, qué trae para el futuro", dijo el parlamentario, quien también defendió que la política "no puede convertirse en medio de vida porque eso nos aleja de la sociedad". Profesor de profesión, destacó que su billete en la política "es de ida y vuelta", y afirmó que "no se puede ceder a la tentación de aferrarse a un cargo más allá del momento en que las circunstancias pidan un cambio".

Por otro lado, subrayó que la derecha, lejos de ser la solución a los problemas de los ciudadanos, es el gran problema, por lo que reivindicó que el PSOE "es más necesario que nunca", pero advirtió que "no podemos esperar sin más al desgaste y error del adversario", sino que "hay que tomar la alternativa". Así, afirmó que los socialistas no se pueden quedar parados ante el discurso "reaccionario y retrógrado" del PP o sus "ataques" a los sindicatos.

Mañanes apostó por reforzar las relaciones con los sindicatos, y defendió un partido "más fuerte y unido pero no en torno a lealtades personales" y recordó que unidad no es unanimidad. "La lealtad implica también la necesidad de crítica y debate interno", subrayó, a la vez que apostó por aumentar la participación de los militantes, que son "la fuerza y el corazón del partido".

Comprometido con el lema 'un militante, un voto', prometió que si es elegido secretario general, pondrá en marcha un partido "más responsable", propondrá reinstaurar el sentido de la responsabilidad y asumirá personalmente la responsabilidad, porque no hacerlo, supone permitir que los errores se repitan "una y otra vez". En este punto, recriminó a la anterior dirección del partido su actitud ante los malos resultados electorales, y afirmó que "escuchar que es responsabilidad de todos sólo contribuye a desanimar al partido". "Tiene el efecto perverso de neutralizar las posibilidades de cambio", denunció.

Por otro lado, Mañanes lamentó la ausencia de Juventudes Socialistas en el Congreso, que "no es una buena noticia" y se comprometió a contar con los jóvenes "como impulso para las nuevas ideas", dejándoles funcionar "con autonomía y libertad y sin injerencias". Prometió en definitiva una dirección "fuerte, que maque directrices" y afirmó que la política municipal será "uno de los baluartes en los que asentará" su gestión al frente del PSOE si le eligen como secretario general.