Archivo - Imagen de archivo de la Zona de Bajas Emisiones de Valladolid. - AYUNTAMIENTO DE VALLADOLID - Archivo
VALLADOLID 19 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los niveles de contaminación por ozono registrados en Castilla y León durante 2026 han alcanzado sus valores "más altos" desde la entrada en vigor de los actuales límites legales en 2010, tras registrarse un incremento del 120 por ciento en comparación con el promedio de superaciones del objetivo legal para la protección de la salud contabilizadas entre 2012 y 2019.
El informe anual elaborado por Ecologistas en Acción ha atribuido este repunte a las condiciones meteorológicas, "caracterizadas por una primavera cálida y de gran actividad vegetal tras las lluvias de invierno, así como por el verano más cálido en al menos un siglo y medio, con cuatro olas de calor y múltiples incendios forestales en julio y agosto que han propiciado la formación de este contaminante derivado del tráfico, las centrales termoeléctricas, la industria y la ganadería intensiva".
Atendiendo al nuevo valor objetivo de protección de la salud aprobado para 2030 por la Unión Europea, el aire contaminado por ozono ha afectado en el trienio 2024-2026 a un cuarto de millón de personas en la Comunidad, lo que representa al 10 por ciento de la población.
Asimismo, aplicando los umbrales recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la afección ha alcanzado a la totalidad de los habitantes de la Comunidad, contabilizándose además 15 superaciones del umbral de información a la ciudadanía en Soria y Valladolid.
Por zonas geográficas, seis de las doce áreas de la Comunidad (aglomeración de Valladolid, Cuenca del Ebro, Duero Norte, Duero Sur, Montaña Sur y Soria y Demanda), que suman 1,6 millones de habitantes, han incumplido el objetivo legal europeo proyectado para 2030 en al menos una estación.
Por este motivo, Ecologistas en Acción ha reclamado a la Junta la "urgente aprobación de planes autonómicos" de mejora de la calidad del aire en ejecución de cuatro sentencias del Tribunal Superior de Justicia y del Tribunal Supremo, solicitando una reunión con el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino.
La entidad ha recordado que la contaminación por ozono genera hasta 500 muertes anuales en la Comunidad, según datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, mientras que el Instituto de Salud Carlos III ha estimado en 340 los fallecimientos adicionales registrados este verano en Castilla y León por los efectos combinados de las temperaturas elevadas y la exposición a contaminantes.
Por último, la asociación ha cuestionado la gestión informativa de las administraciones, para señalar que la Junta se ha limitado a difundir "avisos rutinarios" en Soria y Valladolid, mientras que el Ayuntamiento de esta última ciudad "no activó las restricciones de tráfico previstas en su plan de alerta" y los municipios de Burgos, León y Salamanca carecen de "protocolos específicos".
Entre las medidas propuestas por el colectivo para reducir este contaminante se incluyen la disminución del tráfico motorizado, la sustitución de disolventes orgánicos por agua, el ahorro energético, la ordenación de las renovables, la penalización fiscal a los vehículos diésel y una moratoria a las macrogranjas.