VALLADOLID 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
El joven Jony V.H, el mismo que el pasado mes de abril arrojó en Valladolid una bolsa con casi 70 gramos de cocaína bajo un coche al ver a una patrulla policial, se ha conformado este jueves con una condena de tres años de prisión y una multa de 4.300 euros, en lugar de los cuatro años y la sanción de 12.800 euros a los que inicialmente se exponía.
El acuerdo entre el acusado y la representante del Ministerio Fiscal, recogido por Europa Press, ha quedado ratificado en una breve vista celebrada por la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia de Valladolid y el mismo lleva implícito la renuncia de las partes a interponer recurso alguno contra el fallo, de forma que éste ya es firme.
Queda únicamente pendiente de resolver si el joven, preso preventivo desde que se produjeron los hechos, podrá recuperar la libertad. Para ello, el tribunal sentenciador debería acordar la suspensión de la ejecución de la condena, algo que ha pedido su abogado defensor y a lo que se ha opuesto la acusación pública, al tratarse de una pena superior a los dos años.
El letrado de la defensa cuenta con un plazo de tres días para aportar las alegaciones oportunas--incluyen la condición de toxicómano de su patrocinado--para avalar su solicitud de suspensión extraordinaria.
Sin embargo, la magistrada que ha presidido el tribunal ya ha advertido al abogado de que, en principio, sus pretensiones son de "dudosa aplicación" a tenor de un informe forense que determina que si bien el joven consumía hachís, alcohol y cocaína, el acusado dejó de tomar tales sustancias al ingresar en prisión, sin ninguna ayuda, y no consta que haya seguido nunca un tratamiento de deshabituación.
Los hechos por los que Jony ha sido condenado se produjeron sobre las 22.00 horas del 5 de abril en la calle Francisco Hernández Pacheco de la capital vallisoletana. El joven, sin antecedentes penales, se encontraba en posesión de un envoltorio que contenía una sustancia que, tras ser analizada, resultó ser cocaína, con un peso neto de 69,87 gramos y una riqueza del 75,6%.
El condenado, en prisión provisional, arrojó la droga debajo de un vehículo al percatarse de la presencia policial y que dicha sustancia la tenía en su poder con el fin de destinarla a la venta a terceras personas. El valor concreto de la sustancia incautada ha sido tasado en 4.270 euros en el mercado ilícito.