Un diminuto dinosaurio terópodo llamado Shuvuuia, parte de un grupo conocido como alvarezsaurios, tenía una audición y una visión nocturna extraordinarias.
La lagena --el órgano que procesa la información del sonido entrante (llamado cóclea en los mamíferos)-- extremadamente grande de esta especie es casi idéntica en tamaño relativo a la lechuza común actual, lo que sugiere que Shuvuuia podría haber cazado en completa oscuridad.